Helados para bebés: ¿sí o no?

¿Pueden los bebés tomar helados?

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Cuando llega el verano, uno de los mayores placeres es tomar helados. Un placer refrescante para niños y adultos pero aquí nos surge una duda, ¿a partir de qué edad pueden los niños tomar helados?, en definitiva, helados para bebés, ¿son recomendables o no?

¿Son recomendables los helados para bebés?

Helados para bebés, sí o no

Existen básicamente dos grandes grupos de helados, los de hielo y los de crema o leche. Los helados de hielo comerciales suelen contener agua con azúcar, colorantes y saborizantes, y en raras ocasiones contienen fruta en su elaboración.

Los helados de crema industriales contienen leche de alguna manera, ya sea como tal, su grasa o nata o leche en polvo, acompañada de azucares, saborizantes y algunos ingredientes extra como los frutos secos. El principal y más grave inconveniente de cualquiera de estos helados comerciales es la cantidad de azúcar que contienen por lo que su consumo debe ser únicamente ocasional, ya que la ingesta elevada de azúcar se relaciona con caries dental y sobrepeso.

Elaborados en casa, la cosa cambia, ya que conocemos de primera mano la lista de ingredientes. Los helados de hielo hechos en casa pueden fácilmente contener fruta fresca como fresas o zumos en su elaboración, y es también eludible el añadir azúcar al helado, solo escogiendo las frutas más maduras que serán las más dulces. Los helados de crema en casa pueden hacerse de la misma manera, con leche, nata o queso y fruta u otros ingredientes según se desee, controlando la cantidad de azúcar que se añade.

Los helados de leche, ya sean industriales o hechos en casa, no deberían ofrecerse a bebés que aún no toman leche de vaca o derivados en su dieta, ya sean de 12, 18 o 24 meses, ya que estos helados expondrán al bebé a proteínas de la leche de vaca que son altamente alergénicas.

Sin embargo, la leche no es el único ingrediente de los helados, así que, si son industriales, es conveniente que se examine la lista de ingredientes con precaución, ya que los helados comerciales contienen además colorantes, conservantes y otros aditivos que pueden causar alergias en niños pequeños.

Adicionalmente, estos helados tienen un alto riesgo de contaminación por Salmonella. Respetar la cadena del frio es primordial para mantener a raya las bacterias que pueden causar toxiinfecciones alimentarias, y, cuando se rompe esta cadena, las bacterias proliferan, causando la infección, en este caso la salmonelosis.

Algunas frutas son altamente alergénicas, y si el bebé no las ha consumido aun, pueden causar una reacción alérgica si el helado las contiene. Los frutos secos son también alérgenos a considerar, aunque además, presentan el problema añadido de ser los primeros causantes de atragantamientos en bebés y niños de corta edad. No se suele recomendar que el niño coma frutos secos hasta que mastique de manera segura y con soltura, y dadas las diferencias entre los bebés, dependiendo del tipo de alimentación que hayan llevado al introducir la alimentación complementaria, es muy difícil generalizar sobre qué edad el bebé mastica con confianza.