4 pautas para evitar el sobrepeso en niños

Consejos que debemos seguir los padres para acabar con la obesidad infantil

El número de lactantes y niños (de 0 a 5 años) que padecen sobrepeso u obesidad aumentó de 32 a 41 millones en los últimos 30 años en todo el mundo.

Según la OMS, si se mantienen las tendencias actuales, este número aumentará a 70 millones para 2025. Es por ello que debemos poner medidas desde la propia familia para frenarlo, estas son 4 pautas para evitar el sobrepeso en niños.

Consejos para evitar el sobrepeso en niños

Pautas para evitar el sobrepeso en niños

El sobrepeso en niños es, obviamente, solo un primer paso, pero el camino hacia la obesidad es fácil de iniciarse y muy difícil de deshacerse, sobre todo para los niños, con menos fuerza de voluntad que los adultos por reeducar sus hábitos alimentarios. 

Para mantener a raya el sobrepeso, es necesario establecer unos hábitos de vida saludables, no es necesario hacer “dieta”, y es conveniente hacerlo tan pronto como se detecta el problema. Solo cuando el problema va más allá y el sobrepeso es elevado o incluso se puede hablar ya de obesidad será necesario establecer pautas de alimentación más concretas e individuales. 

Siguiendo estos sencillos consejos, podemos ayudar a nuestros hijos a evitar el sobrepeso:

1- En primer lugar, ofrecer comidas sanas y variadas, tratando de mantener al mínimo imprescindible tanto la sal como el azúcar, echando mano de especias y condimentos para potenciar los sabores.

2- Tratar de mantener unos horarios de comidas fijos, para que el organismo se acostumbre y no demande comida entre horas. Puede escogerse hacer 3 o 5 comidas, aunque siempre es más recomendable comer menos más veces para que el cuerpo no entre en estado de ayuno. Si observamos el comportamiento de nuestros hijos, nos resultará fácil determinar en qué momentos tienen más hambre y en base a ello, y a nuestra disponibilidad, podemos establecer los horarios. Así evitamos el picoteo, que suele ser poco saludable y siempre cargado de azúcar y grasas saturadas. En caso de necesidad, porque la comida no esté lista a la hora prevista, puede escogerse algo saludable para ofrecer al niño, como fruta fresca o un puñado de frutos secos.

3- El agua es la única bebida que nuestros hijos deben consumir, ya sea entre horas o en las comidas. 

4- Pero lo más importante, y lo que siempre debemos tener en cuenta es que si obligamos a los niños a tomar más calorías de las que necesitan, estas calorías no se utilizan para crecer, sino que se almacenan en el cuerpo en forma de grasa. Respetar su apetito, sin forzar, y predicar con el ejemplo es lo mejor que podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a evitar el sobrepeso.