Consecuencias de la obesidad en la adolescencia

El creciente problema del sobrepeso en la adolescencia

La adolescencia es una etapa complicada, tanto para padres como para hijos, para la que la mejor preparación son los años previos, la infancia, sobre todo en cuestión de hábitos de vida saludables.

Sin embargo, a menudo nos encontramos con que los cambios que los cuerpos de nuestros hijos experimentan afectan también a su metabolismo, y no resulta fácil adaptarse a los cambios. Uno de esos cambios afectan al peso, no es infrecuente encontrar casos de anorexia y obesidad en la adolescencia. En este caso, nos centramos en el problema del sobrepeso en la adolescencia. 

Los problemas de la obesidad en la adolescencia 

Obesidad en la adolescencia

Como problema adicional, durante esta etapa, el aspecto físico cobra una importancia elevadísima entre los adolescentes, siguiendo patrones de apariencia, en su mayoría irreales e idealizados, marcados por revistas de moda o deportivas. Si bien esto es un problema, es necesario tener muy en cuenta que el sobrepeso y la obesidad, así como la delgadez extrema, no son problemas de apariencia, sino de salud, y que es necesario tomar medidas para evitarlos y/o para solventarlos.

El sobrepeso es el resultado de consumir más calorías de las que el cuerpo necesita diariamente para sus funciones, y es el primer paso en el camino hacia la obesidad y causan:

- Problemas circulatorios y de hipertensión al acumularse en venas y arterias disminuyendo su diámetro y obstruyendo la circulación sanguínea:

- Problemas cardiacos -por motivos similares y por el riesgo de hipercolesterolemia- respiratorios, ya que el exceso de peso dificulta todo tipo de movimiento

- Problemas de huesos, que sufren al soportar más peso del que deberían.

De todos ellos, los problemas físicos más comunes en la adolescencia son la hipertensión, el asma y otros problemas respiratorios y de huesos/articulaciones asociados al aumento de peso, y el riesgo de la aparición de quistes en los ovarios, que suelen llevar asociada una amenorrea.

De una manera estricta, sobrepeso no son ese par de kilos que nuestra hija de 15 años quiere perder antes del verano para ponerse el bikini que se ha comprado en las rebajas, porque, si su peso es normal para su altura y edad, esos dos kilos “de más” no afectan a su salud.

El sobrepeso es un exceso relativamente serio de peso, que puede calcularse en términos de Índice de Masa Corporal (IMC) o de percentiles. Por encima de un percentil 85, es decir, cuando el peso del adolescente se encuentra por encima del 85% de los niños de su mismo género, edad y altura, el sobrepeso comienza a ser serio. En términos de IMC, que es la cifra obtenida de la siguiente operación peso/altura2, se considera sobrepeso cuando supera los 21-22 a los 13 años y va en aumento según la edad hasta 25 a los 19 y en la edad adulta.

Conviene estar al tanto del peso y altura de nuestros hijos, ya que en la adolescencia, pueden variar de manera drástica en poco tiempo, y así estaremos atentos para tomar medidas en caso de ser necesarias.