Cosas que debes saber sobre el aceite de palma

Los peligros del aceite de palma para la salud de los niños

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

El aceite de palma se encuentra en la actualidad en boca de todos, debido tanto a su potencial efecto tanto en el medioambiente como en la salud, causando una alarma social similar a la que otros productos han causado en el pasado. 

La mayor parte de los productos que ofrecemos a nuestros hijos contienen aceite de palma: las galletas, los bollos, la crema de chocolate para untar... Pero más que el potencial cancerígeno del aceite de palma de estos, debiera preocuparnos su contenido en azúcar, cuyo efecto en la salud no es potencialmente perjudicial sino perjudicial per se.

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Aceite de Palma: peligros de consumirlo

El aceite de palma y sus derivados provienen de la palma africana, Elaeis guineensis, una planta es original de África, donde se ha consumido desde hace miles de años. Últimamente su cultivo se ha expandido a regiones de América del sur y el sureste de Asia, siendo Malasia e Indonesia unos de los principales productores. En los años 80, en un intento de eliminar las grasas saturadas, el aceite de palma de los alimentos fue sustituido por grasas trans, pero a día de hoy se sabe con seguridad que estas son tremendamente perjudiciales para la salud.

- El aceite de palma es uno de los más económicos y más comercializados del mundo. A temperatura ambiente es semi-solido, y se utiliza para cocinar por su alta resistencia a altas temperaturas. El aceite de palma sólo tiene grasa, no contiene carbohidratos ni proteína, aunque contiene también gran cantidad de betacaroteno y vitamina E. El 50% de su grasa es saturada y se encuentra en forma de ácido palmítico.

- Dado su contenido en grasas saturadas, su consumo podría considerarse perjudicial para la salud cardiovascular, ya que estas grasas contribuyen a aumentar los niveles de colesterol. Sin embargo, investigaciones publicadas en prestigiosas revistas científicas han encontrado evidencia de lo contrario, por lo que, en principio, consumido dentro de una dieta equilibrada y saludable, el aceite de palma no supone un riesgo extra para la salud cardiovascular.

- La EFSA (European Food Safey Authority) publicó en mayo de 2016 un documento de opinión que ha dado pie a la difusión de que el aceite de palma es cancerígeno. Esta publicación asegura que el glicidol presente en el aceite de palma es un producto potencialmente genotípico y carcinogénico, según los estudios realizados en animales de experimentación. El glicidol se forma al refinar los aceites vegetales a altas temperaturas. El proceso de refinado –proceso mediante el cual se eliminan colores y sabores indeseables- del aceite de palma puede, aunque no tiene porque, alcanzar los 200C. 

- Con respecto a las leches de fórmula que contienen aceite de palma, el estudio más reciente (publicado en enero de 2017) realizado con cerca de 100 tipos diferentes, pone de manifiesto la presencia de glicidol en muestras que no contenían aceite de palma, en cantidades similares a las de las muestras con aceite de palma, seguramente procedente del refinado de los aceites utilizados en su composición. 

Teniendo toda esta información, cualquier aceite vegetal cuyo refinado alcance 200C contendrá glicidol, y será, por tanto, igual de potencialmente cancerígeno que el aceite de palma.