Cuando el niño tiene que comer solo en casa

5 consejos para ayudar a nuestros hijos si han de comer solos

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

A medida que nuestros hijos se hacen mayores comienzan a tener también más responsabilidades, y, en ocasiones, dado que cada vez es más común que ambos padres trabajen fuera de casa, una de ellas suele ser el prepararse la comida y comer solos en casa al volver del colegio. ¿Cómo podemos ayudar o formar a nuestros hijos de cara a estas situaciones?, ¿Cómo ayudar al niño que tiene que comer solo en casa?

Niños que tienen que comer solos en casa

Consejos para niños que comen solos

- Evidentemente uno de las primeras alternativas que tenemos es dejar en la nevera un recipiente de comida preparada para que nuestro hijo caliente en el microondas. Son muy socorridos en estos casos las legumbres, que además de ser un plato muy completo de por sí, ya que su proteína es de alto valor biológico si se combina con cereales, puede añadirse casi de todo: verduras, carne… haciéndolo más completo todavía.

- Podemos incitar a que nuestro hijo se prepare el solo la comida, dándole instrucciones y dejando a mano todo lo que pueda necesitar. Déjale practicar el fin de semana preparando una pasta o un arroz, integral preferiblemente, para todos, así se sentirá preparado y no dudara en prepararse algo sencillo al llegar del cole. Empezando por el desayuno, muchas veces el voto de confianza dejándoles que lo preparen ellos mismos es precisamente lo que necesitan.

- Evita tener en casa productos que no consideres apropiados, como bollería, aperitivos salados etc, que pueden ser muy apetecibles cuando tu hijo se encuentra solo en casa, y por el contrario, deja a su alcance algo que le permita prepararse un snack en menos de 2 minutos. Humus con palitos de zanahoria, frutos secos, yogur natural o una onza de buen chocolate negro son la alternativa perfecta para un tentempié rapidito.

- Los adolescentes tienen una “sana” tendencia a la experimentación que, en este caso, puede jugar a nuestro favor. Puedes poner a su alcance alimentos que en otras ocasiones ni siquiera se acercaría a la boca y sorprendente gratamente cuando veas que no los rechaza sino todo lo contrario. Dale un voto de confianza, ¡siempre puedes volver al tupper de lentejas si no funciona!

- No descartes el tradicional bocadillo. A veces, tras una dura jornada de trabajo intelectual, un buen bocata de jamón serrano con aceite de oliva y unas rodajas de tomate puede ser precisamente lo que tu hijo necesita.

Recuerda que, como los adultos, tu hijo también se cansará de comer siempre lo mismo, y confía en que, cuando pasen unos días, la pasta y el arroz dejarán de interesarle y abrirá la mente a otras alternativas. Dejando a su alcance opciones variadas y alimentos saludables estarás facilitándole la elección e indicándole el camino a seguir.