Cuando el bebé no se relaciona con otros en la Escuela Infantil

La socialización de los bebés en la guardería o el kinder

Que los niños socialicen es un tema que se debate mucho en nuestra sociedad. Este proceso de socialización comienza desde que el bebé nace con su propia familia; a medida que va creciendo lo hará con los adultos que le rodean, con otros niños cuando van con sus padres al parque, y, luego en la escuela, sin sus familias.

Es ahí, en los entornos donde ya no se encuentra la familia donde se genera mayor debate sobre la capacidad de los niños para socializar. ¿Cómo se relacionan los bebés entre sí y cómo ayudarles a socializar?

Cuándo empiezan los bebés a socializar

Ayudar al bebé a relacionarse con otros bebés

Debido a la deficiente conciliación laboral que existe hoy, los padres se ven en la obligación de llevar a sus hijos a escuelas infantiles. La crianza y socialización temprana en escuelas infantiles se asocia como algo beneficioso y necesario para el desarrollo del niño.

La realidad es que los niños durante el primer año de vida su socialización se limitan a un proceso de descubrimiento. Esto es que los bebés reducen sus conductas para socializar a sonreír y vocalizar. La relación social más compleja con otros se da a través del objeto, es decir, utilizan los juguetes como mecanismos para relacionarse por imitación. Estas relaciones son breves, pasivas y aisladas y se dan más con adultos que con sus iguales.

Se puede observar en cualquier escuela infantil que en niños menores de 18 meses cuando están jugando, lo hacen junto a los otros, pero no con los otros y no lo hacen por iniciativa propia.

Es a partir de los 18 meses cuando las cosas cambian de manera espectacular. El bebé ha empezado a desarrollar capacidades motrices, mentales y lingüísticas que le dan nuevas oportunidades de interacción con otros bebés. Es en este momento cuando se da el proceso de vinculación y la relación con los iguales cobra creciente importancia. A medida que los niños van creciendo esta interacción se va diferenciando de la de los adultos. Es a esta edad donde se empieza a ver que los niños empiezan a jugar juntos y este juego evoluciona hasta ser reglado.

Cómo ayudar al bebé a relacionarse con otros niños o bebés

Los niños aprenden las conductas sociales por medio de la imitación, el reforzamiento positivo, la práctica, etc. Pero lo fundamental en este proceso de aprendizaje social es el apego.

El apego se entiende como un lazo afectivo que es consecuente del cariño y el afecto con una persona. Si este vínculo es seguro el niño conseguirá una alta autoestima lo que le ayudará a las futuras relaciones con los otros niños. Así, no será extraño que los menores de tres años socialicen poco o nada.

Pero es importante que un vínculo estrecho y seguro existente entre los hijos y sus padres, tutores, etc. Les dará la seguridad que necesitan para socializar tanto con adultos como con otros niños o bebés de una manera satisfactoria.

Por lo tanto, los padres han de trabajar el vínculo con sus hijos y ayudar todo lo posible para que se animen a socializar con otros ya sean adultos o iguales Pero si no lo hacen con otros niños antes de los tres años no han de alarmarse.