La importancia del juego en la escuela

Por qué son tan importantes los juegos en el aula

El juego es una actividad mental y física que favorece el desarrollo de los niños de una manera integral y con armonía. Jugar le ofrecerá a los niños miles de posibilidades para lograr su desarrollo como investigar, crear, divertirse, descubrir, fantasear o ilusionarse. Gracias a estas acciones el niño logra entrar en contacto con el mundo de manera satisfactoria. Pero, ¿qué papel juega en el aula?, ¿cuál es la importancia del juego en la escuela?

El juego en la escuela

La importancia del juego en la escuela para los niños

Hoy en día el juego en la escuela es determinante ya que contribuye al desarrollo intelectual, emocional y físico de los niños.

- Desarrollo intelectual. La actividad mental que se produce mediante el juego es continua, por eso el juego implicar creatividad, imaginación y exploración. El niño crea cosas e inventa soluciones a los problemas que se plantean a través del juego. Además el pequeño aprende a centrar su atención en lo que hace, a memorizar y a razonar entre otras.

- Desarrollo emocional. Con el juego en la escuela se dan situaciones en las que el niño aprende a controlar sus sentimientos y a resolver sus problemas emocionales.

- Desarrollo físico. El niño mediante el juego corre, salta, trepa, sube y baja. Gracias a esto aprende a controlar su propio cuerpo y a coordinar sus movimientos.

En definitiva, el juego ayuda a que se dé un progreso óptimo en estas tres áreas del desarrollo fundamentales para que el pequeño se convierta en un ser social y encuentre su lugar en el mundo.

- Desarrollo social. Con la incorporación que se da del niño al grupo gracias al desarrollo en las otras áreas, se facilita la relación y la cooperación del pequeño con sus iguales y sus figuras de autoridad. Gracias a ello, mediante el juego se desarrolla y perfecciona el lenguaje. Además, los juegos en grupo en los que se asumen roles determinados y se imitan a los adultos (juego simbólico) ayudan al aprendizaje de comportamientos, de normas y hábitos sociales importantes para el futuro.

El papel del profesor ante el juego en la escuela

El profesor ha de tener en cuenta que el juego en la escuela es la actividad fundamental del niño y que gracias a ella logra expresarse y desarrollarse física, psíquica y socialmente. Además debe comprender los momentos evolutivos en los que se encuentra el niño.

El rol que debe adquirir es el de animador del juego e incluso ser un jugador más. Su papel se caracterizará por orientar, dar ideas y animar a los niños durante el juego. Esta manera de actuar por parte del adulto estará alejada de posiciones directivas, organizativas, serias e impositivas ya que el niño debe de ver en su profesor a alguien al que poder acudir con una actitud más distendida.

Para poder llevar a cabo este rol de manera óptima se deben tener en cuenta:

- El diseño del espacio. El espacio debe ser seguro, estable y tranquilo. El aula debe estar estructurada de tal manera que se pueda dar tanto el juego espontáneo y libre, como el juego con normas y propósito educativo en pequeños grupos y el grupo entero.

- El material para el juego. El material que se utilice será el “pretexto” por el que se dará el juego. Estos deben de tener unas características tales que favorezcan el pensamiento divergente y la creatividad.

- La organización de los tiempos de juego. Se debe organizar el tiempo de tal manera que se pueda dar cada tipo de juego: individual, por parejas, en grupos, estructurado, libre. Todos ellos aportan beneficios al niño y por eso han de aparecer todos.

- La actitud del profesor. La posición del profesor ha de ser discreta, observadora y actuar como conductor del juego. Para ello debe crear un clima relajado y permisivo donde el niño pueda expresarse respetando las normas y el profesor debe aceptar los errores que los niño cometen como algo normal dentro del proceso de su desarrollo.