Qué hacer cuando tus hijos juegan a tocarse con otros niños

Consejos para saber cómo reaccionar ante esta situación

Cuando tus hijos juegan a tocarse y desnudarse estamos hablando de un comportamiento muy común y no se debe verse como algo malo o morboso. Es natural que los pequeños a partir de los 4 o 6 años empiecen a preguntarse sobre el mundo que les rodea, incluido por supuesto su cuerpo y el de los demás, empiezan a notar las diferencias entre niños y niñas y a buscar respuestas a su curiosidad a través de juegos de carácter sexual. 

¿Por qué los niños juegan a tocarse entre ellos?

niños juegan a tocarse

La psicóloga Mónica Poblador nos dice que la masturbación infantil es bastante común entre niños y niñas, gracias a tres razones principales:

1- Por el simple deseo de jugar. Para ellos no es más que una diversión jugar con sus amiguitos al doctor.

2- Por curiosidad hacia el cuerpo humano. Explorar su anatomía es algo de lo más natural, así como ver las diferencias entre su cuerpo y el de los demás.

3- Por imitación, por lo que creen que hacen los adultos.

¿Qué hacer cuando nuestros hijos juegan a tocarse con otros niños?

Lo más importante de todo es observar la situación desde un punto de vista acorde a la sexualidad infantil y no a la sexualidad de los adultos. Tenemos que tener claro que durante estos juegos no hay intencionalidad ni de procreación, ni de deseo, para los niños solo se trata de un juego. 

Al encontrar al niño en esta situación, no debemos darle demasiada importancia y mucho menos hacerlo sentir culpable con regaños, probablemente con el tiempo desaparecerán estos juegos y los reemplazaran por otros. Lo que sí podemos decirles es que en ciertos lugares no es adecuado llevar a cabo ese tipo de juegos, por ejemplo en el parque o en algún otro lugar público.

Ante todo tenemos que asegurarnos que el niño juega porque así lo quiere y si no es así, comentarles que ellos tienen todo el derecho de decirles a sus amigos que no les interesa jugar así con ellos. Así mismo, es recomendable que jueguen con otros niños de su misma edad,  ya que deben asegurarse que tienen las mismas reglas y que el juego tenga el mismo significado para ambos, porque si no dejará de ser interesante para ellos.