Beneficios de la leche materna para bebés con Síndrome de Down

Consejos para amamantar a bebés con Síndrome de Down

La lactancia materna es la mejor forma de alimentación para el recién nacido, y en el caso de los bebés con Síndrome de Down no es diferente. La lactancia materna tiene además beneficios extra en la alimentación de estos niños.

En Guiainfantil.com te contamos cuáles son los beneficios de la leche materna para bebés con Síndrome de Down y qué dificultades se pueden presentar al amamantarlo.

4 ventajas de la leche materna para bebés con Síndrome de Down

Lactancia en bebés con Síndrome de Down

- La leche materna supone una protección extra frente a infecciones externas y problemas gastrointestinales, que en el caso de los bebés con síndrome de Down pueden aparecer con más frecuencia.

- La lactancia materna favorece y estimula la coordinación y el movimiento de la lengua, además de fortalecer los músculos de la mandíbula, lo cual es una ventaja de cara a su desarrollo y al futuro desarrollo del lenguaje.

- La lactancia materna favorece el tránsito gastrointestinal correcto, que en estos bebés suele plantear problemas. Los bebés y niños con síndrome de Down tienen una tendencia al estreñimiento, y, dada la fácil digestión de la leche materna y a que se absorben la mayoría de sus nutrientes casi en su totalidad, ayuda a prevenirlo e incluso a evitarlo, al menos durante el periodo de lactancia en exclusiva.

- El acto de amamantar supone un estímulo extra para los bebés, pero además establece un estrecho vínculo entre mamá y bebé que es extraordinariamente beneficioso para bebés con síndrome de Down, ayudando a su desarrollo neurológico.

Dificultades al amamantar al bebés con Sindrome de Down

- Los bebés con síndrome de Down suelen tener un tono muscular bajo conocido médicamente como hipotonía, es decir, su motricidad se ve normalmente retrasada con respecto a otros niños de la misma edad. La hipotonía hace más difícil el establecimiento de la lactancia, ya que estos bebés suelen estar más aletargados y necesitan más estimulación, no solo al principio sino muy probablemente a lo largo de toda la lactancia.

- Su capacidad de succión es reducida, debido en parte a la hipotonía, y además su capacidad de coordinación del movimiento de la lengua y la deglución es limitada, haciendo complicado el progreso de la lactancia.

- El tamaño de su lengua, más grande que el de otros bebés, y su cuello más corto, puede también ser una prueba más a superar al establecer la lactancia.

- Algunos bebés con síndrome de Down pueden tener problemas cardíacos, lo cual hace que se cansen con más facilidad, y necesiten lactar con más frecuencia y durante periodos más cortos.

Superado el desafío inicial, poco o mucho, el tiempo que se consiga amamantar al bebé es un gran beneficio para su presente y su futuro.

Puede ser de gran ayuda consultar a una asesora de lactancia que ayude a posicionar al bebé al pecho, ya que los bebés con síndrome de Down, debido al bajo tono muscular y la falta de coordinación, pueden tener, en determinadas posiciones, problemas de atragantamientos, sobre todo si el reflejo de eyección es fuerte. Con el paso del tiempo y la mejora del tono muscular, el bebé será capaz de adaptar la posición por sí solo, pero mientras tanto puede necesitar una ayuda extra.