Cistitis: un trastorno muy frecuente en niñas

Cistitis o infección urinaria en niñas

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

La cistitis es una infección urinaria muy habitual especialmente en las niñas. Se detecta fácilmente y tiene un tratamiento muy sencillo, pero hay que tener cuidado ya que si no la diagnosticamos a tiempo puede perjudicar al riñón.

No es algo extraño, casi el 5% de niñas en edad escolar lo padecerán, y en una proporción 10 veces mayor que los niños. 

Qué es la cistitis en la infancia

Cistitis en niñas

Sus síntomas son claros: dolor o escozor al hacer pis, sensación continua de ganas de orinar, y en ocasiones, unas gotas de sangre. En bebés es más difícil detectarlo por lo que conviene ver si el bebé llora más de lo habitual, los pañales apenas están mojados o están manchados de rosa, o tiene falta de apetito o vómitos. Cualquiera de estos síntomas nos indican que deberemos acudir al médico lo antes posible, la cistitis no es peligrosa siempre que se trate a tiempo.

La razón por la que la cistitis es más común en niñas se debe a que en la mayoría de las veces la infección está ocasionada por una bacteria que se encuentra en las heces, en el caso de las niñas, la zona de infección está localizada muy cerca de la uretra y una incorrecta limpieza en la etapa en la que aprenden a ir al baño solos provoca que las bacterias penetren fácilmente. Además en las niñas la uretra es más corta que en los niños, con lo que la infección es más rápida.

También existen otros factores que pueden influir, ya que estas bacterias se multiplican en los ambientes húmedos y cálidos; por ejemplo permanecer con prendas mojadas puestas, sentarse en lugares fríos, o si se tocan en exceso las zonas genitales con las manos sucias. Además tomar otros medicamentos, lavarse en exceso con jabones abrasivos que reducen la flora vaginal, o beber poco líquido, lo que reduce la frecuencia de hacer pis y concentra toxinas en la orina, pueden desembocar en una cistitis.

El tratamiento son los antibióticos. Lo más usual es que el médico realice un cultivo de orina antes y se suministren antibióticos durante 10 días. Es importante curarlo bien, ya que si no los episodios se repetirán. Además puede existir una complicación si hay un reflujo de la orina de la vejiga hacia los uréteres, subiendo la infección al riñón y convirtiéndose en una pielonefritis, que a la larga provoca problemas renales.

¿Qué podemos hacer para evitar la cistitis?

1- Dar muchos líquidos al niño: Agua, zumos naturales, caldos, infusiones, y verduras y frutas diuréticas favorecen las ganas de hacer pis y con ello la expulsión de gérmenes.

2- No darles alimentos grasos: Son difíciles de depurar.

3- Enseñar a las niñas a limpiarse correctamente: Es básico, desde bebés, limpiar desde la vagina a la zona anal, y no al revés, para que los gérmenes no puedan penetrar en la uretra.

5- Ropa interior seca y limpia.

6- Cambiar a menudo los pañales.

Con una higiene adecuada, el porcentaje de padecer cistitis disminuye considerablemente.