Por qué no debes dejar que tu mascota lama la cara de tu hijo

Alba Caraballo

¿Tienes mascota?, ¿a tu hijo le gusta jugar con su perrito?, ¿le divierte cuando le lame la cara? Los perros dan lametazos como muestra de cariño, sin embargo, investigaciones y reportes médicos aconsejan evitarlo. 

Si eres de los que crees que no hay nada malo en la saliva de tu mascota porque tiene propiedades curativas, te aconsejamos que sigas leyendo y descubras qué puede contener la saliva de tu mascota que puede causar gran daño a tus hijos.

Evita el contacto boca con boca entre el niño y el perro

Evita el contacto boca con boca con tu mascota 

Cuando un niño crece con su mascota aprende valores como el compromiso, la responsabilidad, la perseverancia o la cooperación. Pero no sólo eso, además encuentra en su mascota un estupendo compañero de juegos. La relación entre el niño y su mascota puede ser muy especial tanto es así que el perro devuelve ese cariño con lametazos.

Esta imagen que puede resultar divertida, adorable y tierna no está exenta de riesgos y deberías evitarla en tu casa. Y es que, la saliva de los perros puede estar repleta de virus, bacterias y hongos.

Los perros, por mucho que vigiles su alimentación, pueden lamer en un descuido heces, basura y demás desechos que se encuentran en la calle. Todo esa porquería lleva de regalo parásitos y bacterias como la E. coli o la salmonela que, al ser transmitidas al niño puede causarle serios problemas de salud: diarrea, dolores abdominales, sangre en las deposiciones, fiebre, náuseas, vómitos, pérdida de apetito... Si además las encías de la mascota presentan alguna infección también puede causar gingivitis al niño. 

Es cierto que los perros lamen sus heridas porque su saliva tiene propiedades curativas, pero no para los humanos, sólo para ellos mismos. La recomendación sanitaria es clara, es preferible evitar el contacto boca con boca entre la mascota y sus dueños. 

Todavía hay otras mil cosas que puede tu hijo hacer con su perro: correr en el parque, acurrucarse con él mientras ve la televisión, enseñarle juegos, acariciar su barriguita, cuidarle, quererle...