A qué actividad extraescolar apunto a mi hijo

Cómo saber qué tipo de actividad extraescolar necesitan los niños

Vilma Medina
Vilma Medina Directora de Guiainfantil.com

Todos los años, la historia se repite. Empieza el nuevo curso escolar y en muchos hogares a los niños ya no les sobran tiempo para nada. Aparte del colegio, los padres les apuntarán a clases de baloncesto, inglés, ballet, instrumento musical, y a todo tipo de actividades extraescolares, y ya casi no les dará tiempo a no hacer nada. Luego nos quejamos de que ellos se aburran, cuando no tengan nada que hacer en los fines de semana.

Más juegos y menos actividades extraescolares para los niños

Niños aprendiendo a tocar guitarra

Muchas veces creo que nos pasamos. El niño llega a casa, y entre ducha, cena y deberes, casi no puede respirar. Es una correría, día tras día, y acabamos olvidándonos de que las actividades extraescolares deben estar orientadas a las necesidades y a los intereses y deseos extras de los niños, y no simplemente a un complemento a la jornada escolar.

Antes de apuntar al niño en una actividad, lo mejor es preguntarse a si mismo y al niño el por qué de cada opción. De una forma general, cada actividad tiene un propósito:

- Música: a través de los ritmos y de la música, los niños estarán mejorando sus habilidades matemáticas, su sensibilidad y audición. Además, la música relaja y ayuda a los niños a controlar sus emociones. Es más, independientemente de que el niño tenga clases de música o instrumental, es necesario acostumbrarle a escuchar música en casa, y a cantar.

- Teatro, manualidades, artes escénicas y plásticas: a traves de esas actividades, los niños mejorarán las capacidades que poco trabajan en la escuela, perfeccionarán su creatividad, y les ayudará a que superen la timidez, la inseguridad, etc. El arte hace con que el niño conozca sus limitaciones y sus talentos, y eso hará grandes mejorías en su autoestima.

- Deportes. Actividades físicas: son las preferidas de los niños porque promueven su salud física y mental, mejoran su estado de ánimo, el sueño, la alimentación, la concentración, sus habilidades motoras y cognitivas complejas.

El niño que hace deporte está adquiriendo un hábito saludable, con efectos a largo plazo. Es aconsejable que el niño haga un deporte, si posible, de equipo. Favorecerá a su relación con los demás y a su sociabilidad.

- Actividades intelectuales: implican en mejorar el trabajo escolar. Debería ser planteada solo en los casos en que el niño necesite un impulso mayor sobre alguna asignatura. En caso contrario no es aconsejable. Nos referimos a las clases de idiomas, técnicas de estudio, etc.

La mejor actividad extraescolar es aquella que no suponga un estrés dañino y que tenga carácter lúdico para los pequeños. La mejor es la que fomente la ilusión, el interés, y las ganas por aprender, la que propicie alegría, voluntad, y estimule las capacidades de los niños. Sobre todo, es aquella que el niño elija, y en la que él pueda aprender divirtiéndose, y al mismo tiempo que le sirva de desahogo y de distracción en sus quehaceres diarios.