Mejor perros que gatos para la piel de los niños

Los niños presentan más alergias a los gatos que a los perros

Vilma Medina

Las mascotas no solo añaden grandes dosis de cariño y de afecto al desarrollo de los niños. El tener una mascota en casa exige compromiso por parte de los pequeños en cuanto a su cuidado, higiene, etc.

Peces, tortugas, gatos... son muchas las mascotas aunque sin duda alguna, los perros son los favoritos. No solo porque es una gran compañía sino también porque son los que menos alergias provocan a los niños. En definitiva, mejor perros que gatos para la piel de los niños.

Cómo afectan perros y gatos a la piel de los niños: alergias 

Niña con perro que come

Si un niño tiene alergia al pelo de los animales, cuando está cerca de ellos puede mostrar congestión nasal, lagrimeo y eczemas en la piel. Estas irritaciones en la piel dan lugar a muchos picores. Además, su distribución se concentra en la cara, en la parte baja de la nariz y en la barbilla. También puede afectar a las zonas con pliegues como es el caso de las rodillas y los codos.

Si vas elegir una mascota para tu hijo, mejor que conozcas lo que revela una reciente investigación que ha sido llevada a cabo por científicos de la Universidad y del Hospital infantil de Cincinnati (Estados Unidos). Ellos examinaron los casos de 636 niños de hasta cuatro años de edad que, por tener a uno de sus padres alérgico, presentaban un alto riesgo de desarrollar alergias. Su objetivo era evaluar el papel de 15 aeroalérgenos en el desarrollo de este trastorno, además de valorar en qué medida influía haber tenido un animal de compañía, como el perro o el gato.

Los resultados revelaron que los niños que habían dado positivo en las pruebas de alergia a los perros tenían menos riesgo de desarrollar los eczemas derivados de dicha sensibilización si durante el primer año de vida habían tenido su propio en casa. También verificaron que a los niños alérgicos a perros que no hayan tenido ningún contacto con perros, tenían un riesgo cuatro veces superior de presentar esta afección dermatológica.

Eso no quiere decir que la compañía de los perros siempre es positiva. A los niños alérgicos a estos animales, no es aconsejable que tengan a los perros tan cerca, para evitar que su alergia se convierta en asma.

El estudio también concluye que los niños que habían tenido gato durante su primer año de vida y después desarrollaron alergia a este animal, tenían un riesgo 13 veces superior de presentar eczemas en la piel. El gato, según los científicos, es más agresivo como alérgeno que el perro. La alergia depende de una proteína que eliminan a través de la salida y, como los gatos se lamen mucho, su saliva permanece en el pelo.