7 razones de por qué nunca debes regalar a tu hijo un perro como un juguete

Ayuda a tu hijo a responsabilizarse y cuidar de su mascota con estos consejos

Estefanía Esteban

Un perro no es un juguete, es un animal. Parece obvio, pero muchos padres olvidan esto y deciden regalar un perro a su hijo sin avisarle de la responsabilidad y cuidados que conlleva. 

Un perro aporta muchísimos beneficios a los niños. Dan mucho cariño y enseñan valores básicos, pero resta libertad porque precisa atención y mucho tiempo. Por eso, antes de buscar una mascota para tu hijo, piénsatelo bien. Te ayudamos: repasa estas 7 razones de por qué nunca debes regalar a tu hijo un perro como un juguete.

Aquí tienes 7 razones de por qué nunca debes regalar a tu hijo un perro como un juguete

Los perros no son jugutes

Los perros y cualquier mascota es un ser vivo, que implica una serie de cuidado y atenciones básicas. Por eso, un perro nunca puede regalarse a un niño como si fuera un juguete. Aquí tienes algunas razones de por qué nunca debes regalar un perro como un juguete a tu hijo: 

1. Un perro es un ser vivo. Como tal, necesita una serie de cuidados básicos que no se pueden olvidar: alimentación, higiene, paseos...

2. Implica mucha responsabilidad. Tener un animal no es lo mismo que tener un juguete que puedas guardar y dejar apartado durante un tiempo. Un perro implica atención diaria y constante.

3. Le robará a tu hijo mucho tiempo. Los perros necesitan salir, jugar, que les den de comer, que les den cariño. Implica dedicarles mucho tiempo, y es algo que el niño debe saber desde un principio.

4. Es uno más de la familia. Tu hijo debe tener claro que los perros forman parte de la familia, y que vive muchos años. Todo ese tiempo debe ofrecerle calidad de vida.

5. Hay que educarlos. Los perros, de cachorros, dan mucho trabajo. Lo más normal es que cuando son pequeños, los perros solo quieran jugar, no obedezcan órdenes, se hagan pis y caca en casa, e incluso muerdan... Necesitan mucha constancia, establecer normas y límites y ser persistentes en su educación.

6. Limita la forma de viajar. Habrá lugares donde no puedas llevar a tu mascota. Debes tener esto en cuenta. Si te gusta mucho viajar a lugares exóticos, ten en cuenta que a muchos de esos lugares no podrás llevarte a tu mascota.

7. Cuesta dinero. El veterinario, las vacunas, posibles problemas que surjan... La mascota supone un gasto extra que también se debe tener en cuenta.