Beneficios para los niños de adoptar un gato

Un gato aporta a un niño mucho más de lo que parece

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Puede que estés planeando acoger una nueva mascota, pero te da miedo que un gato pueda herir a tu hijo.

Dicen que los gatos son traicioneros y que no debes fiarte de su comportamiento porque en cualquier momento pueden arañarte o morderte, pero lo cierto es que no es así. Los gatos son tan cariñosos como un perro, incluso más, (aunque siempre hay gatos y gatos, lo mismo que las personas), pero no tienen el mismo comportamiento sumiso de los perros. Te contamos cuáles son los beneficios para los niños de adoptar un gato.

Te contamos cuáles son los beneficios para los niños de adoptar un gato

Beneficios para los niños de adoptar un gato

A no ser que busques una raza concreta de gato, lo más fácil y solidario es adoptar un gato, ya que hay muchos abandonados en refugios que están deseando tener un dueño.

No pienses que los gatos son traicioneros y no van a poder compartir la casa con nuestros hijos.

Es cierto que necesitan su independencia, su espacio, y tienen menos paciencia que un perro, pero hay muchos indicios y señales que emiten para que sepas que no están cómodos con una situación o que le estás molestando y que pueden defenderse.

Al principio puede que no sepas interpretar estas señales y te sorprendan sus reacciones, pero lo cierto es que poco a poco aprenderás a reconocer cada sonido y gesto de tu gato y a entenderle perfectamente.

Los gatos nunca atacan sin avisar, y si te sorprenden saltándote en algún rincón de la casa es porque son muy juguetones. Así que los beneficios son mucho más que los perjuicios.

¿Cuáles son los beneficios de tener un gato?

1- Beneficios para la salud: Está comprobado que las personas que tienen gatos en casa ven reducidas sus enfermedades, ya que se fortalece sus defensas y sistema inmunológico, con lo que es el mejor antídoto contra contraer nuevas alergias en un futuro.

2- Previenen las enfermedades cardiovasculares, calma los nervios, hace liberar estrés, y encima, combate la depresión.

3- Ayudan en los tratamientos de sociabilización de los niños con autismo.

4- Sus gestos y gracias te harán reír constantemente.

5- Hace a los niños responsables, ya que tienen que limpiar su arenero, darles de comer, llevarle al veterinario… y les ayuda a madurar.

6- Enseña a los niños a ser mejores personas, les inculca el respeto a los animales, e incentiva los sentimientos hacia el gato, por intentar entender si está triste, cansado o alegre.

7- Tendrán un nuevo compañero de juegos.

8- Les enseña a ser más solidarios si lo cogemos de un refugio y lo acogemos en casa.