Tetanalgesia para gestionar el dolor en bebés

Sara Cañamero de León

Cuando hace años trabajaba como enfermera pediátrica, recuerdo la angustia con la que entraban los padres a la consulta de revisión del niño sano “hoy tocan vacunas” me decían con una congoja…. Yo respondía “si es un momentito, y lloran un poco, pero no pasa nada”. Incluso ofrecía a algunos padres el esperar fuera, para no tener que presenciar el momento. Ahora pido disculpas, esos niños ya son adolescentes, pero lo que hacía no estaba bien.

Y es que hay otros métodos que incluye a las madres que hacen que ese momento sea menos doloroso para los niños y bebés.

En qué consiste la tetanalgesia para bebés

Tetanalgesia, ¿Qué es?

Pasaron muchos años, en los que he trabajado en la UCI pediátrica de un gran hospital en Madrid (España), y he conocido el sufrimiento y el dolor de los niños. He trabajado codo con codo con profesionales que seguían diciendo que los bebés tienen el cerebro aún muy inmaduro como para sentir dolor. Pero no es verdad, ellos lo sienten y el dolor y sus lágrimas son reales. Pero allí me pude formar en la fisiología del dolor, y cómo podemos hacer para paliarlo.

Luego fui madre, y yo también temía el día de las vacunas, analíticas o inyecciones de antibiótico… Así que me gustaría hablar de los métodos que tienen las madres para hacer que estas técnicas invasivas sean menos dolorosas, y quisiera hacerlo desde la evidencia científica, ya que hay estudios que avalan la “tetanalgesia” como técnica para gestionar el dolor en bebés.

La OMS ha elaborado un documento en el que recoge una serie de recomendaciones específicas para los lactantes y niños pequeños, entre la que se encuentra la que ha dado lugar a este artículo:

- La persona que cuida del niño debe estar siempre presente durante y después de la inyección (se adhiere a la Carta de derechos del Niño Hospitalizado, aunque no se trate de un ingreso pero sí es una intervención médica y además es dolorosa).

- Es conveniente dar el pecho a los lactantes durante la vacunación o inmediatamente después, siempre que no resulte contrario a las costumbres locales (suponemos que se trata de algunos países o culturas en las que amamantar en público esté prohibido o sea un tabú; lo cual, por desgracia, no es tan lejano como podría parecernos).

- Se recomienda distraer a los niños menores de seis años con un juguete, un vídeo o música (ya sabéis, a llevar su muñeco favorito o su canción preferida en el móvil).

Por qué la tetanalgesia funciona

La tetanalgesia es el efecto de alivio del dolor, y consuelo que encuentra el bebé en brazos de su madre; donde el objetivo no es un amamantamiento alimentario, sino ofrecer cobijo, calor, cariño, olor a madre…. Si bien no es algo mágico, ya que es probable que el niño llore; sin embargo no se sentirá desconsolado, y a pesar del dolor; su llanto será menor. Además del efecto beneficioso para la madre, ya que se verá realmente capaz de consolar al bebé.

Como matrona me parece esencial implantarlo no sólo en las vacunas, sino ya desde el ingreso por el parto; ya que durante la prueba del talón los bebés suelen llorar muchísimo.

El succionar produce relajación, libera endorfinas en el bebé que le hacen sentirse a gusto; y además reducen la sensación dolorosa. Además la leche materna, al contener lactosa, ayuda a la liberación de sustancias que hacen que el bebé tenga menos dolor (recuerdo que en la UCI les ofrecíamos glucosa y succión durante las técnicas, ya que no estaba la tetanalgesia instaurada). De esta manera, el trabajo a los profesionales nos resulta mucho más sencillo, ya que el pequeño permanecerá más quieto. Con lo que todos contentos, o al menos, con menor dolor: bebé, madre y profesional.

¿Qué pasa si no damos pecho? Sin problema, nada como estar en el regazo de mamá; sostenido por esas manos mágica de nuestra madre. Practicamos la “madreanalgesia”, y así el pequeño encontrará más consuelo.