Smiley Face: técnica para mejorar la conducta de los niños

Un sistema para gestionar el comportamiento de los niños

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

Hay diversas y variados sistmas que nos recomiendan los psicólogos para mejorar la conducta de los niños: refuerzos positivos, cuadros de incentivos, la técnica del semáforo...

Esta, Smiley Face (cara sonriente), es una técnica para mejorar el comportamiendo de los niños muy utilizada en escuelas infantiles y colegios. Y es que es inmediata, es fácil de comprender para los niños, incluso los más pequeños, y consigue resultados en poco tiempo. 

Mejorar la conducta de los niños a través del sistema Smiley Face

Sistema Smiley Face para mejorar el comportamiento del niño

Ruth Peters fue una respetada psicóloga estadounidense, una figura muy reconocida por padres y pediatras en todo el mundo. Escribió varios libros para ayudar a los padres con la crianza de los hijos, entre ellos, "It's never too soon to discipline", considerada por muchos como la Biblia de la disciplina para niños. Murió hace unos años pero dejó un importante legado que resulta hoy fundamental para padres y madres, resultado de sus 30 años de carrera y su don para entender a los niños. 

La doctora Peters sabía que los niños, incluso los bebés, pueden ganar la batalla en la relación padres e hijos si nosotros no ponemos unas reglas y límites claros, no les ayudamos a saber cómo comportarse, a saber qué esperamos de ellos y qué ocurrirá ante una mala conducta.

Ruth Peters creó un sistema de gestión del comportamiento infantil con unas reglas claras, concisas, consistentes y justas que están conectadas a su vez a unas consecuencias y recompensas

La psicóloga definió el sistema Smiley Face, una técnica para mejorar el comportamiento de los niños que hoy en día es utilizada por psicólogos, pedagogos, profesores y padres en todo el mundo. ¿Cómo funciona?

- Cada mañana habrás de colocar en la nevera u otro lugar visible para el niño una hoja de papel con tres caras sonrientes dibujadas a mano.

- Cuando el niño tenga un mal comportamiento, ya sea que ha pegado a su hermana, no quiere recoger sus juguetes o ha tirado la comida al suelo a propósito, haz una cruz sobre una de las caras y apunta debajo qué hizo el niño.

- Cuando las tres caras estén tachadas, habrás de imponer una consecuencia educativa, por ejemplo, esa tarde no podrá ver la televisión, si bajáis al parque no podrá llevar la bicicleta o se cancela la tarde de cine planificada.

- Cuando tu hijo pase todo un día con al menos una cara sonriente sin tachar, recompénsale. No han de ser premios materiales, sino refuerzos que le alienten a seguir portándose bien. Por ejemplo, recuérdale lo bien que se ha portado y ponle una pegatina o un sello en la mano porque hoy estás muy orgullosa de él; saca un juego de mesa y pasa un rato enseñándole a jugar o echando una partida; deja que escoja su comida favorita para la cena...

Es una estupenda manera para que los niños, sobre todo los más pequeños, asuman que las malas acciones tienen consecuencias y las buenas tienen recompensa.

Smiley Face es un sistema de disciplina positiva para mejorar la conducta de los niños que no cuesta dinero, es muy fácil de llevar a cabo y cuyos resultados se pueden comprobar en poco tiempo.