Ser hijo único puede cambiar el desarrollo cerebral

Los hijos únicos tienen menos habilidades sociales pero son más creativos

Los hijos únicos se llevan la palma en cuanto a los mitos: que si son egoístas, que si están más mimados, que si tienden a ser tiranos... Todo ello se basa en la idea de que no tienen hermanos con quienes compartir y además, se llevan toda la atención y mimos de sus padres, en exclusiva.

Sin embargo, por fin, después de muchos años criticando a los hijos únicos y sacando punta a su comportamiento, un estudio viene a decir bondades y maravillas de ellos, y es que ser hijo único puede cambiar el desarrollo cerebral y llevar a los niños a ser más imaginativos y creativos, aunque eso sí, menos amables.

Ser hijo único podría cambiar la estructura cerebral 

Ser hijo único podría cambiar el desarrollo cerebral

Un estudio realizado por la Unviersidad de China publicado en la revista Brain Imagine and Behaviour a 303 estudiantes reveló datos muy interesantes sobre los hijos únicos. De estos 303 niños, 177 eran hijos únicos y 126 tenían hermanos. Todos ellos se sometieron a varios exámenes tanto psicológicos como psicotécnicos. Incluso se les realizó una resonancia magnética para estudiar su cerebro. ¿Qué encontraron que estas revelaciones han dado la vuelta al mundo?

- Los hijos únicos tenían más materia gris en el lóbulo parietal lo que les hacía más hábiles con el lenguaje además de tener una mayor agilidad mental y una mejor planificación de las cosas. 

- Eran más imaginativos y creativos, y es que, este mayor volumen de materia gris a nivel del giro supramarginal, está asociado a personalidades con mayor imaginación. 

- Sin embargo, los hijos únicos tendían a ser menos agradables y amables en sus relaciones con los demás, según los investigadores debido al excesivo foco de sus familiares sobre ellos, la sobreatención y la menor exposición a otros menores, a diferencia de los niños con hermanos, que conviven diariamente con niños.

- Eran niños más dependientes y con menos habilidades sociales que los niños con hermanos.

En definitiva, este estudio, a diferencia de otros similares, viene a poner de relieve cómo existe una relación directa entre el ambiente familiar en el que un niño crece y el desarrollo cerebral. El estudio afirma que ser hijo único afecta a la estructura del cerebro.

Así, los hijos únicos son más creativos pero menos amables que los niños con hermanos. Sin embargo, no son más o menos inteligentes, ya que en el estudio no se apreciaron diferencias en el cociente intelectual, algo que, según los investigadores no se ve afectado por el entorno.

Todo esto, se cree que es debido a la mayor atención que se le al niño que, se vuelve más introvertido por lo que le faltan habilidades sociales, pero desarrolla otras áreas del intelecto. 

Por ello, los expertos recomiendan exponer a los hijos únicos a la relación con otros niños de forma frecuente y constante, para ayudarles de esta manera, a fomentar sus habilidades sociales y a aprender ciertos valores que desarrollan más y mejor los niños que tienen hermanos.