No, los niños que son hijos únicos no tienen por qué ser más egoístas

Los niños que crecen sin hermanos encuentran otros modelos de empatía para aprender a compartir

Laura Fuster
Laura Fuster Psicóloga clínica y sanitaria

Si eres hija única o planeas tener un solo niño, entonces lo más posible es que te identifiques con este artículo. Hemos escuchado diferentes mitos acerca de los niños que crecen sin hermanos y su desarrollo en general, por ejemplo, que crecen siendo personas solitarias o arrogantes, debido a que nunca han tenido la experiencia de compartir. Pero, ¿es vedad que los niños que son hijos únicos son más egoístas?

Los niños que son hijos únicos tienen las mismas capacidades, habilidades y oportunidades que cualquier otro niño en el mundo. Siendo en realidad la educación y la crianza los verdaderos factores influyentes en el comportamiento del pequeño.

Lo que los niños aprenden de las relaciones entre hermanos

Beneficios de las relaciones entre hermanos

Empecemos analizando qué pueden aprender los niños de su relación con sus hermanos. Es decir, qué beneficios tienen las relaciones fraternales.

Alegrías y frustraciones, en resumen. Las relaciones entre hermanos pueden aportar una gama amplia de emociones y experiencias, entre buenos y malos momentos que deben afrontar juntos. Aun así, el mayor aporte es saber compartir y generar empatía, ya que el primer sentimiento de los niños es que tienen todo para ellos, ya que son solo ellos en la familia por un tiempo hasta la llegada de sus hermanos.

Cuando ocurre este evento se desencadena la frustración pues, ahora hay que compartir todo con los hermanos, (juguetes, habitación, espacio, etc.) incluyendo el amor y la atención de los padres y la familia en general. Pero esta frustración luego se transforma en empatía, al entender que ahora hay más personas a su alrededor para compartir y eventualmente sabrán ponerse en el lugar del otro cuando comprendan por qué llora su hermano, qué les gustan y qué les molestan.

Por otra parte, los niños con hermanos tienen la oportunidad de saber cómo resolver conflictos y comunicarse de manera efectiva a medida que van creciendo y se les da libertad para experimentar. En este sentido, resulta beneficioso que los padres no se involucren de más en sus peleas, sino que dejen que ellos las solucionen y lleguen a sus acuerdos.

Entonces, ¿los niños que son hijos únicos están en desventaja?

Los niños que son hijos únicos

Viendo todos los beneficios de que los niños tengan hermanos es imposible no preguntarse: entonces, ¿los niños que son hijos únicos están en desventaja?

Esta es una creencia muy habitual pero es totalmente errónea. Se tiende a pensar que los hijos únicos se inclinan a ser más egoístas y menos empáticos que los niños que tienen hermanos, pero la realidad es que los niños aprenden en la medida de los modelos que tienen a su disposición. Por ello, pueden aprender las habilidades de compartir y de solidaridad por otras figuras importantes de su vida, como padres, profesores, familiares, etc.

La ventaja que podrían tener los niños con hermanos es que estos son sus modelos a seguir, ya que conviven con ellos todo el tiempo, así como sus padres. En cambio, los niños que son hijos únicos aprenderán tanto de sus padres como de otras personas a su alrededor (primos, profesores, tutores, compañeros de clases, etc.) con quien aprenderán las mismas habilidades que los primeros. Por ello, tampoco se puede considerar que estén en desventaja.

Esto sucede porque los niños son como esponjas, lo que significa que aprenden todo a lo que están expuestos a su alrededor, tal y como lo explica Maria Montessori en su libro 'La mente absorbente del niño'.

El mito de que los hijos únicos son egoístas y no saben compartir

Los niños que son hijos únicos son egoístas

Entonces, ¿los hijos únicos son egoístas y tienen dificultad para las habilidades sociales? ¡Es un mito por completo! No hay ninguna evidencia real en esta afirmación, aunque sí puede existir un referente experiencial. Lo más probable es que esta haya surgido por la idea de que los hijos únicos no tienen esa obligación de compartir con hermanos en su casa, pero esto no significa que no lo hagan en su entorno escolar o en otros contextos como con sus primos o sus compañeros en actividades extracurriculares, por lo que la empatía se va desarrollando de forma natural.

Así que no te preocupes de más pensando si tu niño o niña se sentirá solo o crecerá con actitudes negativas debido a que es hijo único, recuerda que lo importante es la manera en que le otorgues la educación y crianza en casa, le enseñes sobre emociones y la importancia de los valores en cada aspecto de su vida.

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