La hipervigilancia de los padres a sus hijos, un mal cada vez más común

El exceso de vigilancia de los padres a los niños provoca estrés y ansiedad

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

Hipervigilancia, ¿has oído alguna vez esta palabra? Es fácil deducir de qué se trata, pero seguro que lo que no sabes, es que es un mal muy común hoy en día que afecta a muchos padres e incluso abuelos.

Los padres hipervigilantes son aquellos que están siempre alerta, son muy sensibles a cualquier estímulo exterior, siempre atentos a cualquier cosas que pudiera suceder, generalmente cosas malas. Ven el peligro por todas partes: personas que podrían llevarse al niño en el parque, columpios que son trampas mortales, trocitos de comida que podrían provocar la asfixia del niño, el bebé podría dejar de respirar de noche... Son como los soldados en momento de guerra, sus sentidos están a pleno rendimiento para evitar lo que ellos consideran un peligro.

Qué es la hipervigilancia en padres y cuáles son sus síntomas

Hipervigilancia de muchos padres

La hipervigilancia generalmente aparece como resultado de un trauma: un crimen o un accidente grave. Es un estado que suelen desarrollar los soldados en guerra. Es una exaltación de los sistemas neurobiológicos que controlan la atención y alerta. Se activan todas las áreas: sensorial, motora, cognitiva y afectiva. 

No es un diagnóstico en sí mismo, pero puede manifestarse de formas diferentes en diferentes personas. Estos son algunos de sus síntomas, seguro que ves reconocido a algún padre o madre que conoces, o incluso a los abuelos de tus hijos, siempre más protectores y miedosos: 

- Aumento del sobresalto de una persona: es posible que hayas visto a algún padre, madre o abuelo salir corriendo porque su hijo iba a subirse a un columpio, es como un resorte que los impulsa, una respuesta repentina.

- Aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial elevada: cualquier mínimo signo alrededor es motivo para provocar esta situación.

- Evitar de forma obsesiva las amenazas de alrededor: son padres que sobreprotegen a sus hijos porque consideran que el peligro les acecha, por ejemplo, el niño está a más de 20 metros del cruce de una calle jugando tranquilamente, pero ellos gritan y corren como si ya estuvieran viendo al niño atropellado por un coche.

- Ven peligros donde no los hay: suelen pensar mal, por ejemplo, en el parque, ese señor que mira a los niños es un potencial pederasta, o aquellos chicos que están sentados en un banco podrían correr y llevarse al niño. 

Causas de la hipervigilancia de los padres hacia sus hijos 

La hipervigilancia en padres suele desencadenarse ante un hecho traumático, ya sea un accidente de coche en familia, una caída grave del niño, ver cómo el bebé se atraganta... Estos hechos quedan almacenados en nuestra memoria y siempre están latiendo. Para evitar que se repita algo similar, desarrollamos un mecanismo de defensa que nos pone en situación de alerta y observamos hasta el más mínimo detalle que ocurre a nuestro alrededor para evitar que esa situación se vuelva a dar.

La situación de hipervigilancia no es igual en unos padres que en otros, cada uno tenemos nuestro propio límite, quizás para unos una situación traumática sea que el niño se caiga de un columpio y otro lo asocie como algo normal, "gajes del oficio". Por lo tanto, no hay una misma situación que sea desencadenante de esta vigilancia extrema.

Ventajas de la hipervigilancia

Aunque, esta situación, a medio o largo plazo puede generar un estrés y una ansiedad con la que no es fácil lidiar, no todo es malo, estas son las cosas buenas que nos trae:

- Nos ayuda a detectar situaciones de peligro antes de que ocurran.

- Puedes evitar un daño innecesario a tu hijo.

- Todos nuestros sentidos se activan para garantizar el bienestar de nuestros hijos 

Desventajas de ser padres hipervigilantes con los niños

La hipervigilancia tiene más consecuencias negativas que positivas, son estas:

- Puede que detectemos situaciones de peligro que no son tales y tendamos a sobreproteger a nuestros hijos.

- Es posible que nos enemistemos con otros padres o separemos a nuestros hijos de sus amigos ante el temor de que no sean buenos para ellos, "por si les pegan", "por si les insultan", "podrían reírse de mi hijo"...

- Esta condición de ser un padre hipervigilante nos pone ante una situación grande de estrés y ansiedad que puede quedarse instalada.

- Incluso, aunque los sentidos estén alerta, podría causar una pérdida de atención a otras cuestiones también importantes.

Cómo lidiar con la hipervigilancia de los niños

Vivir en este estado de hipervigilancia no es saludable, las madres y padres ya tenemos demasiado trabajo, angustias y estrés como para causarnos aun más, así que hemos de combatir esta situación, ¿Cómo?

- Puedes practicar mindfulness, yoga o algún otro método de relajación.

- Haz ejercicio físico, ya que es un hecho que ayuda a combatir el estrés.

- Pide ayuda psicológica si crees que tu actitud está llevándote al límite o incluso está causando un perjuicio a tus hijos.

- Intenta tener tiempo libre para ti, deja espacio para disfrutar con tu pareja o amigos y encontrar ese desahogo a las labores cotidianas.