La técnica del huevo para niños que no quieren usar el cinturón de seguridad

Cuando el niño no quiere ponerse el cinturón de seguridad en el coche

En pleno siglo XXI todavía son muchos los que ven en ponerse el cinturón de seguridad una auténtica tortura.

Aún hoy el 23% de los muertos que dejan las carreteras no llevaban puesto el cinturón de seguridad, y en el caso de los niños suponen la primera causa de muerte entre el primer año de vida y los 14 años. Por eso te explicamos cómo aplicar la técnica del huevo para niños que no quieren ponerse el cinturón de seguridad en el coche.

Cómo aplicar la técnica del huevo para que los niños se pongan el cinturón de seguridad

La técnica del huevo para concienciar a los niños a ponerse el cinturón

Los padres somos responsables de que nuestros hijos vayan correctamente en sus sillas, pero muchas veces la negativa de los niños a ponerse el cinturón de seguridad hace que los padres desistan en su empeño, especialmente cuando los desplazamientos son en distancias cortas.

Se ha comprobado que son en esas distancias cortas cuando más accidentes se producen, y por ello, además de predicar con el ejemplo, debemos concienciar a nuestros hijos de la importancia de ponerse el cinturón de seguridad en el coche aunque sea para recorrer unos pocos metros.

Los accidentes de tráfico son la causa más frecuente de lesiones múltiples y mortalidad en los niños, y el uso de los dispositivos de seguridad infantil evitaría el 75% de las muertes.

Los niños aprenden fundamentalmente por imitación de la conductas de sus padres, por eso nosotros mismos son los primeros que debemos concienciarnos y abrocharnos siempre el cinturón.

Pero, ellos muchas veces no comprenden cómo un simple cinturón puede salvarles la vida, ni siquiera ven el potencial riesgo. Si tu hijo es de los que no quiere ponerse el cinturón de seguridad en el coche, nada mejor que contarle una historia impactante para poder hacer que sus alocadas cabecitas vean de una manera clara la importancia de este sencillo gesto.

La técnica del huevo no es más que contar una historia que los niños pueden comprender muy fácilmente, e incluso puedes llevarla a la práctica cogiendo un huevo y una caja de zapatos.

La historia del huevo en la caja de zapatos

- ¿Qué pasa si cogemos una caja de zapatos, metemos un huevo dentro suelto, y meneamos la caja para todas partes? Evidentemente cuando abramos la caja encontraremos una tortilla de huevo con cáscaras por todas partes.

- Y, ¿qué pasa si dentro de la caja metemos el huevo en una esquinita y lo atamos a las esquinas de la caja con un esparadrapo? Al mover la caja el huevo apenas se moverá de su sitio.

- Entonces ¿qué pasaría si metemos  a una persona dentro de un coche sin estar sujeto por nada y movemos el coche y le damos varias vueltas?, cuando abramos el coche encontraremos una tortilla de carne, huesos y sangre.

Esto que puede parecer demasiado impactante para contárselo a un niño, en realidad es la clave para que el niño se sorprenda y visualice en su interior lo que podría pasar realmente si no se pone el cinturón.

No ponerse el cinturón no es algo divertido como romper un huevo en una caja, sino algo en lo que tu cuerpo y tu vida está implicado, y así debemos hacérselo ver, por muy impactante que pueda parecerle, su vida va en ello.