Traumas más comunes en la infancia

Qué conductas puede provocar un trauma a un niño

A lo largo de la infancia el niño va configurando su personalidad a partir de las experiencias que va viviendo. En esa evolución, las emociones positivas y negativas van guiando al niño hacia la adultez y la identidad.

En ese camino el niño puede vivir ciertos traumas o acontecimientos que vayan definiendo su personalidad. Te contamos cuáles son los traumas más comunes en la infancia y en qué tipo de conductas puede provocar.

Los 4 traumas más comunes en la infancia

Los 4 traumas más comunes en la infancia

La infancia es una etapa de la vida intensa y en la que somos más vulnerables. Es un periodo en el que los niños están aprendiendo y adquiriendo las capacidades y las herramientas necesarias para una vida futura.

Este aprendizaje se basa en el establecimiento de un vínculo fuerte entre los niños y sus cuidadores que sirven de guías y ejemplo; siendo los pilares fundamentales para que a través de experiencias, los niños se desarrollen con seguridad y autonomía

Cuando los padres tratan de facilitar estas herramientas y capacidades a los niños el papel de las emociones es fundamental. 

Cuando las emociones negativas se dan de manera muy intensa, o la mayoría de las que se dan son de carácter negativo es probable que los niños vivan situaciones llamadas de “estrés precoz” que les harán perder el rumbo en su desarrollo y madurez. Con esta pérdida de rumbo es como aparecen los traumas. Te contamos cuáles son los traumas más comunes en la infancia debido a esas emociones negativas y cómo puede actuar el niño en un futuro.

- Miedo al rechazo. Cuando el niño cumple aproximadamente 2 años de edad ya se ve como una persona independiente de sus padres. Cuando esto ocurre, el niño comienza a buscar la aceptación de las figuras que son más importantes para él. Si la emoción que aparece en esta acción es negativa, es decir, las personas en las que busca seguridad le rechazan se creará una herida emocional que provocará un trauma que generará baja autoestima. En el futuro tendrá un miedo continuo al fracaso y la necesidad de la aprobación de los demás en todo lo que hace.

- La traición. Es algo que sucede bastante. Muchos padres hacen promesas que luego no se cumplen y esto es algo que lo niños ven como una traición y no perdonan. Esta acción genera en el niño la idea de no poder fiarse de nadie. Cuando ocurre con asiduidad el niño aprende a aislarse y sentirse solo. En el futuro estos niños se comportarán de manera fría y no dejan acercarse a los demás ni comparten su intimidad.

- Miedo al abandono. La ausencia de las figuras de apego en la infancia crea una sensación de abandono en el niño que les hace inseguros y personas dependientes de otras en el futuro. Es una de las mayores causas de depresión en adultos.

- La humillación. Está íntimamente relacionada con el rechazo. Este trauma aparece cuando el niño siente que le desaprueban y le critican. Por ejemplo, al decirles que son torpes, son malos, son pesados o contando sus problemas a todo el mundo. Esto destruye su autoestima y genera que el niño desarrolle una personalidad dependiente en el futuro, o por el contrario, genera el niño un comportamiento.