Cuál es la mejor iluminación para la habitación de los niños

Qué luz escoger para cada espacio del cuarto de nuestro hijo

Estefanía Esteban

¿Sabías que la iluminación influye directamente sobre el ciclo biológico del cuerpo? Los niños son especialmente sensibles a la luz, y esto afecta en su descanso y su comportamiento. 

Descubre cómo afecta la iluminación al descanso y el comportamiento de los niños. Te explicamos cómo debe ser la mejor iluminación para la habitación de los niños, según busques su descanso o mejorar el rendimiento escolar de tu hijo.

Descubre cuál es la mejor iluminación para la habitación de los niños

La mejor iluminación para la habitación de los niños

La luz segrega melatonina en el cuerpo (una hormona natural que regula el sueño). Pero es que además, dependiendo del tipo de luz, el cuerpo reacciona de una u otra forma. No es lo mismo una luz fría que una cálida. Ni una iluminación suave que una excesiva. 

- La luz amarilla: invita al descanso y la relajación.

- La luz blanca y azul: activa el cuerpo. 

Según numerosos estudios, la luz influye en el estado de ánimo del niño, su rendimiento escolar, su descanso... De hecho, nuestro cuerpo responde con cambios físicos, mentales y de conducta según sea la luz o la oscuridad del ambiente que nos rodea, y por eso es tan importante instalar el tipo de iluminación más aconsejable en según qué habitación de la casa. 

La temperatura de la luz (que sea más cálida o más fría) influye directamente en el comportamiento del niño. De hecho, el ojo tiene en la retina unos 'fotorreceptores' que se activan con la luz. El cuerpo interpreta, según sea la temperatura de la luz, si debe relajarse o activarse. 

Qué tipo de iluminación debemos instalar en cada espacio de la casa

En cada uno de los espacios de nuestra casa, buscamos un objetivo concreto: mientras que en el dormitorio queremos conseguir una mayor relajación, puede que en el salón busquemos una mayor actividad. Así debería ser la iluminación correcta en tu hogar:

1. Dormitorio:  Para relajar el cuerpo y la mente de los niños antes de ir a la cama, es aconsejable instalar luminarias con luz cálida 3000K (luz amarilla). Esta temperatura de color en la luz es interpretada por el ojo con la noche y el momento de descanso. Con esto, conseguimos que el cuerpo comience a segregar melatonina, la hormona que asegura nuestro descanso. Puedes instalar por ejemplo una lámpara en la mesilla con la que tu hijo podrá leer un cuento antes de dormir y relajarse. Esto le ayudará a desconectar y relajarse (aunque la luz, aunque sea cálida, siempre debe ser la suficiente como para no hacer que el niño fuerce la vista).

2. Zona de estudio: Busca una luz que permita al niño a estudiar y hacer sus tareas sin tener que forzar los ojos. Lo mejor es una luz blanca neutra directa (de unos 4.000K), que es la luz más parecida a la luz solar.  Debe ser una luz que el niño pueda utilizar sobre un libro o cuaderno desde arriba, como pueden ser los típicos 'flexos'. Pero en este caso, es importante que no se produzcan sombras sobre el papel. Si por ejemplo usas un flexo, las personas zurdas tendrán que situar la luz a su derecha y las diestras, a su izquierda con el fin de que la propia mano no genere sombra al escribir. La mejor luz para leer es la luz natural, así que elegir una luminaria que se asemeje será lo más adecuado. Aquí es importante regular la cantidad de luz, ya que la falta de luz hace que forcemos la espalda y cervicales para acercarnos más al papel y que además terminemos forzando la vista.

3. Zona de juegos: Aquí siempre dependerá del objetivo que persigas. Si quieres que tu hijo se active cuando juega, debes apostar por una luz más blanca, mientras que si prefieres que mantenga un juego relajado, debe ser  más cálida. Entre las 9 de la mañana y las 3 de la tarde es el momento ideal para los juegos, ya que es el momento de máxima actividad del cuerpo.

Fuente: Sulion.