Las leyes contra el castigo físico

Suecia fue el primer país europeo en prohibir el castigo físico con leyes

Vilma Medina

La aceptación social del castigo físico es un hecho. Pegar a los niños y niñas es una práctica socialmente aceptada en todos los niveles sociales. Esta aceptación social se refleja también en el lenguaje. Todos los idiomas tienen palabras como 'zurrar', o frases como 'una torta a tiempo' o 'un buen azote'. Casi la mitad de adultos pegan a los niños.

Debemos decir NO al castigo físico de los niños

No al castigo físico a los niños

Las mujeres pegan más a sus hijos que los padres, probablemente porque están más tiempo con ellos. Los más jóvenes, con edad comprendida entre los 18 y los 30 años, rechazan más el castigo físico que los mayores.

El castigo físico incumple tres de los cuatro pilares de la legislación de la Convención sobre los Derechos del Niño, de 1989: el interés superior del niño, su derecho a la supervivencia y al desarrollo, y el derecho a que sea respetado su punto de vista.

El artículo 19 de la Convención reclama a los Estados a tomar medidas 'para proteger a los niños y niñas de cualquier forma de violencia física y mental'. El comité, que supervisa el cumplimiento de la Convención en todo el mundo, formuló en 1995 una recomendación para 'prohibir el castigo físico a los niños y niñas en la familia'.

En España, el Código Penal sanciona explícitamente todo tipo de violencia ejercida contra los niños y niñas. Se considera que el castigo físico no es legal. Sin embargo, el Código Civil no es suficientemente claro al respecto.

Madre regaña niño

Todavía hay mucho qué hacer para que las familias se conciencien de que educar no es castigar, y que cambien de actitud.

- Si un niño vive con hostilidad, aprende a pelear.

- Si un niño vive con el ridículo, aprende a ser tímido.

- Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable.

- Si un niño vive en la crítica, aprende a condenar.

- Si un niño vive en la tolerancia, aprende a ser paciente.

- Si un niño vive estimulado, aprende a tener confianza.

- Si un niño vive con equidad, aprende a ser justo.

- Si un niño vive en seguridad, aprende a tener fe.

- Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse a sí mismo.

- Si un niño vive con aceptación y amistad, ¡aprende a encontrar el amor en el mundo!

Cómo castigar positivamente a los niños

Cuando los niños hacen algo que causa decepción, rabia o enfado a los padres, lo mejor en estos casos es contar hasta 100 antes de reaccionar. Pasados unos minutos, cuando el mal trago se le haya pasado, ahí sí hay que aplicarles un castigo. Para que el niño asimile y entienda bien qué lo hizo mal, lo mejor es el castigo positivo. Nada de pegarles, por favor, ni ponerle un castigo absurdo o humillante. Te damos algunas ideas:

- Un castigo que le haga pensar. Por ejemplo, quedarse sin jugar esta día en el parque con sus amigos.

- Un castigo que le haga corregir lo que ha hecho. Por ejemplo, si ha hecho daño a su hermano, pídele que pida perdón al hermano y que además le haga algo bueno.

- Un castigo que le haga reflexionar. Por ejemplo, charlar con el niño sobre lo que hizo y qué castigo cree él que se merece.

- Un castigo que le haga arcar con las consecuencias. Si tu hijo no viene a cenar a la mesa, no pasa nada. Déjale con hambre. Ya aprenderá con las consecuencias de su acto.