Cómo ayudar a los niños a entender la ironía y el sarcasmo poco a poco

Los niños necesitan adquirir ciertas habilidades del lenguaje para poder interpretar los dobles sentidos

Jimena Ocampo Lozano

La comprensión por parte de los niños de los comentarios irónicos depende de varios factores, entre ellos, del nivel de desarrollo del lenguaje cognitivo y de las habilidades llamadas "mentalistas". Necesitan adquirirlas para ser capaces de interpretar los dobles sentidos, sin embargo, padres y profesores podemos ayudar a los niños a entender la ironía y el sarcasmo poco a poco. En Guiainfantil.com te damos las claves que hay que tener en cuenta.

¿Qué son la ironía y el sarcasmo?

Ayudar a los niños a entender la ironía y el sarcasmo

Para comprender la ironía y el sarcasmo es necesario interpretar las intenciones del interlocutor y las palabras dentro de un contexto, para lo que se necesita un desarrollo del lenguaje y del pensamiento determinados. Es por ello que, a ciertas edades, los niños no captan los dobles sentidos, la ironía o el sarcasmo en el lenguaje.

Tampoco los niños y personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista) o con trastornos del lenguaje y la comunicación captan estas "intenciones" en el lenguaje. Digamos que tienden a hacer una interpretación literal de las palabras sin fijarse en la expresión facial y la entonación de la persona que habla.

Para ayudar a los niños a entender la ironía y el sarcasmo, antes debemos conocer qué significa y qué implica cada una de ellas. Así:

- La ironía
Se trata de una expresión que da a entender algo contrario de lo que realmente se pretende decir, normalmente como burla disfrazada.

- El sarcasmo
Según el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), el sarcasmo es la "burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo". En resumidas cuentas, el sarcasmo busca ridiculizar, humillar o insultar a la otra persona mediante la ironía.

¿Cómo se desarrolla en niños la comprensión de la ironía y el sarcasmo?

Para que los niños comprendan y reconozcan la ironía y el sarcasmo han de desarrollarse ciertas habilidades del lenguaje y del pensamiento, como la pragmática y las habilidades mentalistas. Analizamos cada una de ellas:

- La pragmática
La pragmática es una habilidad indispensable para la comunicación interpersonal, no solo para el que habla sino también para el que escucha. Marc Monfort, define esta habilidad como “la capacidad de entender las intenciones de los demás cuando hablan y de expresar las propias, de una forma eficaz y con un manejo del código apropiado al contexto”.

- Las habilidades mentalistas
Las habilidades mentalistas, por su parte, forman un sistema conceptual que servirá para comprender, interpretar, predecir y poder explicar tanto la conducta propia como la de los otros. Dicha capacidad sería un prerrequisito para comprender el entorno social y ser competente socialmente.

Para detectar y comprender el sarcasmo, igual que en la ironía, también se deben entender las intenciones del interlocutor dentro de un contexto específico. Esta tarea requiere el uso de pensamiento social sofisticado y de la teoría de la mente.

Las habilidades mentalistas y pragmáticas se van desarrollando poco a poco en los niños. Es a partir de los 5 años aproximadamente cuando los niños son capaces de identificar mentiras, ironías y bromas, pero no significa que todos los niños las entiendan ni que a esta edad estén plenamente desarrolladas. Estas habilidades van mejorando con los años.

Consejos para ayudar a los niños entender las ironías y el sarcasmo

Claves para ayudar a tus hijos con los comentarios irónicos

Ya que no todos los niños captan la ironía y el sarcasmo, debemos ser cautos con su uso en niños, por varias razones. Por un lado, podemos herir los sentimientos de los niños y su autoestima. Por otro, proporcionamos un modelo de comunicación y relación con los demás basado en la burla y en el enmascaramiento de lo que realmente queremos decir. Usar la ironía y el sarcasmo no es malo, pero como no todos los niños captan estos matices, podemos desconcertarles e incluso herir sentimientos.

Los padres y profesores podemos enseñar y estimular en los niños las habilidades que necesitan para mejorar su comprensión del lenguaje. Para que los niños capten ironía y el sarcasmo será importante:

1. Que entiendan el concepto de contrario.

2. Explicarles en qué consisten la ironía y el sarcasmo, ponerles ejemplos y hacerlas explícitas en el día a día. Si, por ejemplo, bebemos algo que no nos gusta como una medicina y decimos..."mmmm que rico" y lo acompañamos con una expresión facial de desagrado, podemos ayudar a entender a los niños que lo decimos con ironía.

3. Explicarles que a veces las ironías pueden ser hirientes para la otra persona, por lo que hay que saber cuándo es adecuado decirlas.

4. Trabajar también la idea de mentira y mentiras piadosas.

5. Aprender a reconocer cuándo le dicen una ironía con humor o con mala intención.

En resumen, para comprender la ironía y el sarcasmo por parte de los niños, será necesario que hayan adquirido un desarrollo adecuado de determinadas habilidades del lenguaje y de pensamiento. Por ello, por un lado hay que ser cauto con su uso en niños, ya que no siempre lo comprenden y podemos herir sus sentimientos. Pero, otro lado, podemos poco a poco enseñar a diferenciar y a distinguir las ironías en sus día a día.

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