Por qué no son recomendables los flotadores al cuello en bebés

Muchas dudas sobre la seguridad de estos objetos para el baño

Virginia Vicente Pascual

Si hay una cosa que le gusta a la mayoría de los bebés y niños es jugar en el agua, una actividad que les puede ayudar en su desarrollo , pero que debe realizarse siempre bajo supervisión de un monitor, en el caso de que el niño acuda a clases de natación, o de los propios padres. Sin embargo, el agua puede ser una lugar bastante peligroso para ellos y, muchas veces por desconocimiento, los padres optamos por incorporar manguitos o flotadores. ¿Has visto lo último en el mercado, los flotadores al cuello? Es la última moda, pero ojo, te contamos por qué no son recomendables los flotadores al cuello para bebés.

Razones por las que no se aconseja el uso de flotadores al cuello en bebés

flotadores al cuello para bebés: mejor no

Los flotadores de cuello se fabricaron para sostener en el agua a los niños con discapacidad y los inventó una profesora de natación. Están hechos de un material no tóxico imposible de pinchar, que es capaz de soportar un peso de hasta 25 kilos (la Academia Española de Pediatría aconseja evitar el uso de flotadores que se puedan deshinchar). 

Últimamente su uso se ha extendido a bebés y niños que no saben nadar e, incluso, se han creado spas donde utilizan flotadores al cuello para que los pequeños se relajen. Hemos investigado acerca de los anillos de cuello para mantener flotando a los bebés en las piscinas y te contamos las conclusiones a las que hemos llegado acerca de estos accesorios.

- Hay que tener mucho cuidado con la talla porque piensa el riesgo de que le quede grande y pueda resbalarse hacia abajo: por otro lado, si es demasiado pequeño podría apretar el cuello del bebé.

- Estos flotadores restringen los movimientos de los bebés, ya que los aísla del entorno y no pueden interactuar con nadie. El accesorio no permite que los niños experimenten con el agua y se familiaricen con este medio, ni tampoco facilita el vínculo con sus padres.

- Obligan a mantener una posición vertical. El anillo mantiene a los bebés en posición vertical, que es una postura contraria a la de nadar, que mantiene el cuerpo en horizontal. Al mantenerse así, sus vértebras sufren la tensión de estar mucho tiempo en esa posición.

- Los flotadores de cuellos, usados de forma prolongada, podrían provocar la compresión de los cuellos de los bebés, tensionando los ligamentos y músculos de hombros y espalda.

- Interfiere en su desarrollo neurológico. Algunos pediatras han coincidido en que, si se abusa de él, el flotador puede interferir con el reflejo de la cabeza que ayuda a los bebés a responder a su deseo de sentarse.

- Por último, si decides usarlos, toma nota de esta advertencia: No se te ocurra usar el anillo de cuello en la playa. Las olas podrían hacer que tu bebé trague agua.

Cómo evitar ahogamientos en piscinas y playas de bebés y niños

Según la Asociación Española de Pediatría (AEPED), la forma más segura de bañarse en las piscinas con bebés es sostenerlos firmemente en los brazos de un adulto, así que olvidemos los flotares al cuello a la altura de las axilas o los manguitos. Lo que debemos hacer es mantener al pequeño bien sujeto en nuestros brazos y, por supuesto, siempre bajo nuestra supervisión y control.

Lo importante es que no nos despistemos ni un segundo cuando nuestros hijos estén dentro del agua ni para mirar un mensaje en el móvil ni para hablar con un amigo que tenemos al lado. Un truco que te damos es que la distancia al bebé no sea inferior a la longitud del brazo de la persona que lo supervisa. Así, si pasara algo, siempre tendremos a nuestro alcance a nuestro bebé para reaccionar rápido.

Ya sabes algo más sobre los anillos o flotadores de cuello. La decisión de usarlos o no queda en manos de cada padre o madre, pero recuerda que es mejor darte un baño con tu bebé en brazos -fortalecerá el vínculo entre vosotros- y, sobre todo, más seguro.