Cómo gestionar el cambio de hora de invierno en bebés y niños pequeños

El cambio horario puede alterar mucho a tus hijos

Olga Sesé
Olga Sesé Coach del sueño infantil

Pronto vamos a tener que mover las manecillas de nuestros relojes o programarlos para que se ajusten al horario de invierno. Este simple gesto tiene consecuencias en los más pequeños, que pueden sufrir un cambio en su reloj biológico y trastornos del sueño. Saber cómo gestionar el cambio de hora de invierno en bebés y niños pequeños es vital para que se alteren lo menos posible. 

Aunque solo se trate de una hora, este cambio de horario puede afectar al biorritmo de tus hijos incidiendo en la siesta y en la hora de acostarse. Ellos no son capaces de entender lo que está pasando y su reloj interno les sigue indicando la misma hora de antes, por lo que puede ser que se levanten antes y presenten cambios en el patrón del sueño los primeros días, mal humor, irritabilidad y que estén más apáticos y ansiosos.

Cómo planificar el cambio de hora de invierno en bebés y niños

Así se puede gestionar el cambio de hora en los bebés y los niños

1. Ajusta de forma progresiva su hora de dormir unos días antes del cambio de horario
Una de las mejores maneras para que el cambio horario no les afecte demasiado es acostumbrarlos unos días antes de que se produzca. Así, por ejemplo, intenta ir retrasando unos 15 minutos el horario de todas las rutinas del niño: comer, dormir, levantarse… De este modo el cambio será más fácil.

Así que si tu hijo se duerme a las 8:00 p.m.; el lunes y martes duérmelo a las 8:15 p.m., el miércoles y jueves a las 8:30 p.m., el viernes y sábado a las 8:45 p.m., y finalmente a las 9:00 p.m. el domingo.

El momento en que los pequeños notarán más el cambio es el domingo por la noche, ya que es cuando deben conciliar el sueño en un horario que no les resultará normal.

2. Retrasa progresivamente la hora de despertarse
Por ejemplo, si se despierta a las 7 de la mañana intenta mantenerlo dormido hasta las 7,15 durante dos días y hasta las 7,30 dos días más.

3. Ajusta el resto de horarios en casa
Cambia paulatinamente sus horarios de comidas y siestas unos días antes del cambio de hora. De la misma forma que vas ajustando la hora de dormir en 15 minutos, ajusta sus siestas y horas de comer.

4. Dale mucha importancia a las siestas
A un niño bien descansado le será más fácil este cambio y se adaptará de una forma más rápida. Por eso, te recomiendo que utilices las siestas para asegurarte de que no se queda con sueño. 

5. Oscurece la habitación
Utiliza las persianas o cortinas opacas para evitar que entre la luz de la mañana. La exposición a la luz solar manda la señal a nuestro cuerpo de que es de día y debemos estar activos. Por lo tanto, hay más posibilidades de que tu hijo se despierte.

6. Constancia y paciencia
Recuerda la importancia de ser constantes y pacientes. Poco a poco los bebés y los niños se adaptan a los cambios.

Sé paciente, es normal que pueda tardar una semana en adaptarse al nuevo horario.