El cambio de hora y los niños

Te damos algunas ideas sobre cómo explicar a los niños el por qué del cambio de hora

Vilma Medina
Vilma Medina Directora de Guiainfantil.com

¿Por qué debemos mover las agujas del reloj cuando llega el verano y el invierno? Qué difícil es explicar el cambio de hora a los niños, especialmente a los niños de la casa, ya que son ellos los que más complicado tiene la adaptación del cambio de hora.

¿Cómo explicas el nuevo horario a tu hijo? Difícil tendrán los padres que tienen hijos pequeños. Para ellos, el cambio de hora no les dice nada. Temprano, estarán saltando en la cama de sus padres o diciendo en voz bajita en sus oídos: 'mamá, papá, ya no tengo sueño'.

Cómo explicar el cambio de hora a los niños

Los niños y el cambio de hora

'Mamá, ya tengo hambre'. Eso dirán muchos niños que aún no aprendieron eso de las horas o que suelen despertar, sea día de semana, sábado o domingo, a la misma hora de siempre. El cambio de hora, afecta más a los niños y a las personas mayores, porque ellos tienen una capacidad menor de adaptación que los demás.

El retraso de la hora supone un cambio en la intensidad y la duración de la luz del día, que puede provocar una sensación de cansancio, fatiga, cambios de humor, falta de concentración, molestias en la cabeza y somnolencia. Al fin y al cabo es como si viviéramos un pequeño o mini 'jet lag'.

Cada niño es único y así lo es también en su forma de adaptación a nuevas situaciones como el cambio de casa, de transporte, de horarios. Hay niños que se adaptan rápidamente y hay otros que pueden tardar hasta 3 o 4 días en habituarse a la nueva situación. Cuando mi hija era muy pequeña solíamos cambiar todos los relojes de la casa en la tarde anterior al cambio. Así ella ya tenía que irse a su cama a dormir ya con el nuevo horario. Y funcionaba.

Lo bueno del horario de verano es que amanecerá una hora antes, aunque por la tarde, perderemos una hora de luz. Hay que tener en cuenta que el nuevo horario nos permitirá hacer más deporte, dar un paseo o estar en el parque con los niños hasta la hora de cenar. Y lo bueno del horario de invierno es que el día del cambio, duermen una hora más.... Así que esta semana hay que tener un poquito más de paciencia con los niños. Puede que estén más inquietos, no le apetezca comer una hora más tarde y que su sueño esté más alterado. Serán algunos días y nada más.

2 Trucos para la adaptación de los niños al cambio de hora

Los cambios de hora no solo afectan a los adultos pero especialmente a los niños. Por ello, los padres deben preparar a los hijos con antelación. Sigue algunos consejos para que la adaptación de los niños al cambio de hora no sea una pesadilla.

1. Cambiar las rutinas de la casa unos días antes

Un buen truco es adelantar todas las tareas o rutinas de la casa unos días antes del cambio de hora. Lo mejor es ir adelantando unos 15 minutos la hora de despertar, la hora de comer, cenar o ir a la cama. Así los niños van adaptándose de una forma más tranquila.

2. Explicar a los niños el por qué del cambio de hora

Los niños necesitan entender el por qué del cambio de hora. Es importante que los padres hablen del ahorro de energía que supone si todos cooperamos con el cambio de hora, en primavera y en otoño.

3. Cambio de hora en bebés lactantes

Adaptarse a un nuevo horario también costará a los bebés lactantes. Para ayudarles en su adaptación, lo mejor es adelantar cada toma diez minutos cada dos o tres días, poco a poco. Así él no se dará cuenta.

Posibles consecuencias del cambio de hora en los niños

Si por el cambio horario, los niños tiene que dormir menos o más, las consecuencias son diferentes para cada niño. Por lo general, en el primer día en que se ha producido el cambio, los niños pueden:

  • Volverse más inquietos
  • Estar más irritables y ariscos
  • Estar más sensibles
  • Estar más cansados y apáticos
  • Tener dificultad de concentrarse y de atención

Si tu hijo presenta alguno de estas conductas, ten paciencia. Primero porque los efectos pasarán en pocos días, y segundo porque a los adultos también nos pasarán. Nos costará más hacer nuestras tareas.