Errores de seguridad vial que cometemos con los niños por ir con prisas

Las prisas pueden poner en peligro la seguridad de los niños en el coche

María Machado

Cada mañana, la frase que más se repite en cualquier casa es: “5 minutitos más”. Intentas alargar el sueño, aunque eso suponga arreglarse más deprisa, desayunar con un poco de estrés (o ni siquiera desayunar) y tener que tirar a tus hijos del brazo para que anden más rápido de camino al colegio. 

Sin embargo, las prisas por las mañana pueden tener consecuencias mucho más peligrosa; te pueden hacer cometer tremendos errores de seguridad vial con los niños por ir más rápido. Y estás tan preocupado por no llegar tarde a la escuela, que no eres consciente del peligro que esto supone. Por eso, en Guiainfantil.com enumeramos los fallos más comunes para que estés siempre alerta.

Cuidado con estos errores de seguridad vial con los niños

Evita los errores de seguridad vial que cometemos con los niños

Según a Dirección General de Tráfico (DGT) en 2017 fallecieron 16 niños menores de 12 años en accidentes en vías interurbanas. De ellos, 5 no utilizaban sistema de retención infantil. Y es que, por muy corto o rápido que sea el trayecto que se va a hacer, no te puedes despistar ni un momento. Estos son los errores de seguridad vial con los niños que se deben evitar. 

1. Se conduce a más velocidad de la debida
Conoces bien los límites de velocidad en cada una de las partes de tu recorrido de camino al colegio, sin embargo, cuando vas con prisas te dan exactamente igual. Esto supone un gran peligro para el conductor, pero también para los pasajeros que van en el coche. 

2. No hay tiempo para amarrar bien la sillita
Al ir rápido, no se comprueba si la sillita o el alzador del niño está bien sujeto al coche y no se mira si el arnés está correctamente abrochado. Si se produjera un accidente, los daños del niño serían mayores por no haber amarrado correctamente el sistema de retención. 

3. No se le quita el abrigo al niño
No importa si lo haces para tardar menos o para ahorrar en calefacción; sentar a tu hijo en la sillita sin quitarle antes el abrigo puede ser muy peligroso. Esta mullida prenda impide que el arnés se ajuste bien al cuerpo del bebé, por lo que en caso de colisión, el niño podría salir despedido al no estar bien sujeto. 

4. No se sienta en el lugar adecuado según su edad
Después de las peleas para levantarle y que se coma el desayuno rápido, lo último que quieres es otra discusión más sobre dónde se sienta tu hijo. Por eso, a veces se peca de imprudencia y se le deja sentarse en el asiento delantero, a pesar de que aún no tenga tamaño para ello. Recuerda que, para que pueda hacer de copiloto sin ningún sistema de retención, debe medir más de 135 cm o tener más de 12 años. 

5. Se lleva el bebé en brazos
Por comodidad y al ser un viaje corto, hay quien prefiere llevar al niño en brazos. Por mucho que el padre o la madre lleve el cinturón abrochado, en caso de accidente, el niño no contaría con la sujeción suficiente para garantizar su seguridad. 

6. Se presta menos atención al ser un camino conocido
Al ser un trayecto que se hace todos los días, se presta menos atención al volante. Todo ello, unido a que aún es primera hora de la mañana y que los niños pueden estar más rebeldes de lo normal, hace que los trayectos cortos sean tan peligrosos como los viajes más largos. 

7. Se va con prisas por la calle
Cuando se va con prisas, también se cometen muchos errores de seguridad vial fuera del coche. No se tiene ni un minuto ni la paciencia suficiente para esperar a que los semáforos se pongan en verde, se cruza la calle por donde no se debe, no se mira a ambos lados al recorrer un paso de peatones... 

8. Al dejar al niño, se deja la silla sin abrochar
Después de dejar al niño el colegio, cuando la silla está vacía, no es necesario quitarla y guardarla en el maletero. Sin embargo, se recomienda que permanezca sujeta en todo momento, con el cinturón del vehículo abrochado o con el anclaje de la silla bien sujeto. De no ser así, si se tuviera un accidente la silla podría salir hacia delante siendo un peligro para los ocupantes del coche. 

Las prisas no suelen ser buenas para nada, pero aún menos cuando hablamos de la seguridad vial de los niños.