Niños seguros en la piscina

Las muertes por ahogamiento entre niños aumentan casi un 90 por ciento en el verano

Los accidentes en piscinas pueden ocurrir en cualquier época del año, pero es en verano cuando los padres deben hacer énfasis en la seguridad de los más pequeños para evitar algún accidente. Las muertes por ahogamiento entre niños menores de 14 años aumentan casi un 90 por ciento en la época estival con respecto al resto del año, según la organización Safe Kids Worldwide.

Vigilancia y medidas de seguridad para los niños en piscinas

Niños seguros en la piscina

Safe Kids Worldwide aconseja no perder de vista en ningún momento a los menores, incluso a aquellos que sepan nadar, mientras están en la piscina. Un par de segundos fuera de la vista de un adulto son suficientes para que un pequeño se ahogue. Los expertos aconsejan que, el adulto que esté a cargo de un niño, evite distraerse leyendo, hablando por teléfono o cortando el césped mientras supervisa a los menores en la piscina. Aparte esta vigilancia, también se debe implementar con otras medidas de seguridad como instalar una valla, usar flotadores o enseñar a los niños a nadar. La instalación y el uso adecuado de una valla que rodee la piscina en la urbanización o en la vivienda podrán prevenir de un 50 al un 90 por ciento los casos de ahogamiento, según la organización.

Los expertos recomiendan que ésta sea de al menos un metro y medio de altura con cierre automático fuera del alcance de los niños para mayor seguridad. Asimismo, instalar alarmas en las puertas de la casa que dan acceso al área de la piscina puede servir para alertar si los niños han salido sin su autorización. Mantener en todo momento un equipo de rescate y un teléfono cerca de la piscina para poder actuar con rapidez en caso de que se presente una emergencia, es su consejo.

Consejos para la seguridad infantil dentro del agua

Una vez ha terminado el baño, retira todos los juguetes de la piscina para evitar que tus hijos se sientan atraídos por éstos y decidan lanzarse al agua. No se debe permitir a que los niños se acerquen a los puntos de drenaje de la piscina, ya sea que estos estén cubiertos o no, ya que un pequeño descuido podría hacer que el pelo u otra parte del cuerpo del menor sea succionado y quede atascado en el agujero.

Inscribe a tus hijos en clases de natación con un instructor cualificado. Los expertos sugieren que la mejor edad para aprender a nadar es a partir de los cuatro años, pero pueden iniciarse antes y aprender técnicas que puedan ayudarles a desenvolverse con mayor seguridad en el agua. Asimismo, los expertos recomiendan no "bajar la guardia" por el hecho de que los niños sepan nadar, ya que un descuido puede ser fatal. Además, en ningún caso permitas que sus hijos corran o salten alrededor de la piscina, ya que una caída en esas circunstancias puede muy peligrosa.

Fuente consultada: Safe Kids Worldwide