La ictericia del recién nacido

Cuando la piel y el blanco de los ojos del bebé se ponen amarillentos

Un bebé tiene ictericia cuando su piel y la parte blanca de los ojos lucen el color amarillo. Normalmente, la ictericia del recién nacido se produce por la leche materna, pero también existen otras causas. El crecimiento del bebé es satisfactorio y sano, pero en ocasiones se bloquean algunas proteínas de la leche materna en el hígado, que acaban trastornando la bilirrubina, haciendo que alcance niveles altos en la sangre del bebé. Este tipo de ictericia del recién nacido tiende a ser hereditaria. Con frecuencia, ocurre por igual en niños y niñas, y afecta aproximadamente del 0,5 al 2,4 por ciento de todos los recién nacidos. Suele aparecer después de la primera semana y durar, al menos, unas 6 semanas.

Las causas de la ictericia en los bebés

Ictericia en el bebé

Las causas de la ictericia en el recién nacido son distintas de las que aparecen en edades posteriores. En el recién nacido, la ictericia tiene, casi siempre, un significado benigno y se debe a que su hígado todavía es inmaduro y, por tanto, incapaz de eliminar bilirrubina de una forma eficaz. Otras causas serían la ictericia por hematomas en el cuero cabelludo o a otros niveles como consecuencia del parto, o cuando los bebés nacen con muchos glóbulos rojos en la sangre. Son los que nacen con la piel muy enrojecida.

Tratamiento de la ictericia por leche materna

Cuando una madre está amamantando a su bebé y nota que la piel y los ojos de su bebé están de color amarillo (ictericia) deberá consultar con el médico, inmediatamente. La ictericia no es una afección grave, pero requiere que se estudie las causas para evitar problemas mayores.

Para evaluar el cuadro clínico del bebé, el tratamiento dependerá de datos como el nivel de bilirrubina del bebé, el tiempo en que se manifiesta la ictericia, si el bebé es prematuro, su edad y su grupo sanguíneo. Si el nivel de bilirrubina es mayor a 20 mg/dL, hay distintas alternativas de tratamiento. La madre puede interrumpir la lactancia entre 24 y 48 horas, lo que va a ocasionar una rápida disminución del nivel de bilirrubina. Durante este tiempo, la madre puede extraer la leche o succionarla de las mamas con un extractor para conservar su bienestar y mantener el flujo de leche mientras el bebé se alimenta con leche de fórmula.

También es posible que el bebé tenga que permanecer en el hospital para recibir tratamiento, si el nivel de bilirrubina es muy alto. Junto con la fototerapia, los líquidos administrados por vía intravenosa pueden ayudar a incrementar el nivel de líquido en el bebé y ayudar a bajar los niveles de bilirrubina.

Los casos precoces y muy llamativos suelen deberse a que la madre tiene un grupo sanguíneo diferente al del bebé. En esta caso, la madre produce anticuerpos (defensas) dirigidos contra los glóbulos rojos del bebé. Estas defensas destruyen sus glóbulos rojos y determinan la liberación de bilirrubina. Estas enfermedades son la isoinmunización Rh (puede ser grave por la gran anemia) y la incompatibilidad ABO (suele ser benigna).

Algunas enfermedades hepáticas (más o menos graves) son capaces de producir ictericia precoz (primeras 24 horas) o prolongada (más de 2 semanas). Infecciones graves del recién nacido y la deshidratación también pueden ser causas de la ictericia. Normalmente, no se presentan complicaciones cuando se realiza un tratamiento adecuado. Sin embargo, el hecho de no recibir el tratamiento a tiempo, puede dar lugar a graves consecuencias, dado que los niveles altos de bilirrubina pueden ser dañinos tanto para el cerebro como para otros órganos del bebé.

¿Se puede prevenir la ictericia en el bebé?

Cuando la ictericia es por la leche materna no se puede prevenir. En este caso, lo que se hace es limitar la ictericia, asegurando de que el bebé reciba suficiente leche materna, con la ayuda de un especialista en lactancia, y verificar sus niveles de bilirrubina de inmediato para asegurarse de que no existan otros problemas hepáticos ni de los glóbulos rojos (anemia hemolítica).

Fuente consultada:
- MedLine Plus. Biblioteca Nacional de Medicina, Eua.
- AEP Asociación Española de Pediatría