Heridas. Primeros auxilios a los niños

Cómo curar una herida y cortar una hemorragia externa

Las heridas de la piel están causadas por cortes, erosiones o lesiones punzantes como resultado de accidentes domésticos o caídas. Suelen asustar a los niños debido al sangrado, pero si se tratan adecuadamente disminuyen los riesgos de infección y de que dejen una cicatriz anómala.

Los signos o síntomas más comunes de las heridas son el dolor, la hemorragia visible y la separación de los bordes de la piel. En caso de notar estos síntomas se debe acudir a un centro médico para que lo valoren.

¿Cuáles son las heridas graves?

Cómo curar las heridas de los niños

En general, todas las heridas que precisen asistencia sanitaria y que no sean erosiones superficiales. Para distinguirlas, suelen presentar alguna de estas características.

- Bordes que no se juntan o que son rugosos, y que miden más de 2 o 3 centímetros.

- Un tamaño superior al de la palma de la mano.

- Dejan ver tejido subcutáneo, músculo o hueso.

- Afectan a articulaciones, manos, pies, ojos y genitales.

- Son profundas o se han realizado con un objeto punzante.

- Penetran en cavidades.

- Tienen introducido un cuerpo extraño.

- No se pueden limpiar de manera adecuada.

- Se han producido por la mordedura de personas o animales.

¿Qué debemos hacer?

- Evita el contacto con la sangre tanto para evitar la infección de la lesión como para tu protección. Para ello, lávate las manos y ponte guantes desechables.

- Detén la hemorragia presionando directamente sobre la herida, si no se ha parado espontáneamente.

- Limpia la herida con agua corriente y fresca a chorro. Deja que el agua corra encima de la herida para que arrastre los cuerpos extraños (tierra o restos de tejidos) hasta que no quede suciedad.

- Seca la piel de alrededor sin tocar la herida. Si un cuerpo extraño está clavado en la herida, intenta sujetarlo para evitar su movimiento.

- Cubre la herida con un apósito estéril o un pañuelo limpio y seco.

- Acude al médico para que valore el estado de la herida y valore si el niño o el bebé está vacunado contra el tétanos.

- Vuelve a lavarte las manos después de haber prestado el primer auxilio.

Lo que no debemos hacer en caso de heridas

Heridas. Primeros auxilios a los niños

- Frotar la herida para quitar la suciedad.

- Retrasar la asistencia médica. El plazo para que se puedan aplicar puntos de sutura en una herida es de un máximo de 4 a 6 horas desde que se produce.

- Poner vendajes apretados para evitar que sangre.

- Cauterizar (quemar) la herida.

- Poner antisépticos, pomadas, ungüentos o antibióticos sobre la herida.

- Intentar extraer un cuerpo extraño clavado sobre la herida.

- Usar algodón y alcohol, en caulquiera de sus formas.

¿Cómo saber si una herida está infectada?

La infección es un riesgo común en las heridas: en las superficiales porque suelen ser extensas, y en las punzantes por la profundidad. Los signos y síntomas que puede presentar una herida son:

- Inflamación y edema en los bordes.

- Enrojecimiento del contorno de la herida.

- Calor local, dolor y sensación de pinchazos en la herida.

Y si la infección está avanzada, se añadirá:

- Exudado de la herida de color amarillo-verdoso (pus).

- Fiebre y malestar general.

Vacuna contra el tétano

Es falsa la creencia de que el tétano sólo puede transmitirse por heridas producidas por hierros, material oxidado o por la exposición a las heces de animales. Todas las heridas están expuesta a la infección, sobre todo, las sucias y las profundas. El tetani es un microorganismo que produce la enfermedad del tétano y no solo afecta a la zona dañada, sino que ocasiona lesiones neurológicas graves.

En caso de no haber recibido ninguna dosis de esta vacuna o que haya sido administrada de forma incompleta, debes acudir a un centro médico y consultar con el pediatra.

Fuente consultada:
- Primeros Auxilios en bebés y niños. Cruz Roja.