Segundo embarazo: ¿cómo explicárselo a tu hijo?

La llegada de un nuevo hermanito

Ayudar a vuestro primer hijo a adaptarse a la llegada de un nuevo hermanito es fundamental. Todos los niños no reaccionan igual ante el segundo embarazo y es recomendable que viva con ilusión esta nueva situación.

Unos muestran emoción y alegría, otros enfado e inseguridad y, en general, los distintos estados de ánimo van de la felicidad al desagrado.

Reacciones imprevisibles ante la llegada de un hermano

Niño pinta barriga de su madre

En ocasiones, la respuesta del niño ante la noticia no es clara para el entendimiento de los adultos. Puede que le cueste decir lo que siente, y quizás notes regresiones en su comportamiento, buscando llamar la atención con su conducta. Es posible que vuelva a su etapa de bebé y se haga pis, no quiera comer solo, reclame de nuevo su chupete o su biberón.

Asumir el papel de hermano mayor

Ser el mayor y comportarse como tal no se consigue de la noche a la mañana. Es fruto de un proceso de maduración y de aceptación de la nueva situación. En el camino del cambio pueden surgir rabietas, inseguridades y celos. Ayudar y dar apoyo a vuestro primer hijo, es el mejor camino para que llegue a disfrutar con su nuevo rol de hermano mayor.

Estrategias para ayudar a tu hijo a aceptar al bebé

La diferencia de edad entre ambos hermanos es significativa a la hora de abordar las estrategias a seguir para explicar al mayor la llegada de un nuevo hermanito a la familia. Cuanto menos tiempo se llevan entre ellos, más fácil es. El mayor asume la presencia del nuevo miembro de la familia como algo natural. A partir de los 2 o 3 años, los padres debemos esforzarnos más para evitar altibajos en su estabilidad emocional. Estos consejos te servirán de ayuda:

- Implica a tu hijo en todo lo relacionado con el bebé. Le ayudará que le pidas opinión sobre cómo decorar la habitación de su hermano o la elección de su ropa. Si van a compartir habitación, déjale tomar decisiones para que se sienta más gusto.

- Buscad un regalo de bienvenida. Los regalos de bienvenida deben ser recíprocos, es decir, debe haber uno del hijo mayor hacia el bebé y otro del bebé hacia su hermano. De esta forma, sentirá que la atención de los demás también se dirige hacia él.

- Háblale de las cosas que hace un bebé. Cuéntale como se comportan los bebés: que lloran, duermen mucho, no hablan y necesitan que le cambien el pañal. Así, podrá entender mejor el comportamiento de su hermano pequeño y él disfrutará sientiéndose mayor.

- Saca tiempo para pasar con él. Conviene que tu hijo mayor no encuentre demasiada diferencia entre el tiempo que pasas con él ahora durante el embarazo y el que pasarás después. La falta de atención es lo que más acusan. Procura que, después del parto, siga habiendo mucho tiempo y amor para él.

- Haz que vea la situación desde fuera. Hablarle de amigos que ya tienen hermanos y leerle cuentos que representen historias sobre la llegada de un hermanito, ayudarán a tu hijo a entender los cambios que está atravesando.

- Refuerza el papel de tu hijo mayor en la familia. Amplia sus competencias y responsabilidades. Es beneficioso que se sienta orgulloso de hacer ya las cosas bien y él solito. Así, luego él podrá enseñar a su hermano, igual que sus papás hacen con él.

Valora el mejor momento para los cambios

Los primeros años de vida de un niño son un constante desarrollo de etapas y de metas que se van cumpliendo. El ritmo de cada de niño es diferente y cuando un acontecimiento importante, como la llegada de un hermanito, hace acto de presencia en su vida, quizá sea mejor posponer alguna de estas metas previstas. Algunos de estos cambios importantes, que pueden posponerse un poco, suelen ser el paso del biberón al vaso, la retirada del pañal o la inscripción en un centro de educación infantil.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com