Trucos para el dolor de pies en el embarazo

Cómo conseguir que no duelan los pies de las embarazadas

Marta MarcielRedactora de GuiaInfantil.com

En el embarazo, las molestias que pueden afectar al cuerpo de la mujer son de lo más variadas. Desde la retención de líquidos, pasando por distintos estados emocionales, o problemas estéticos como la celulitis o las varices inesperadas. Sin embargo, también los pies se hinchan y pueden doler por la subida de peso entre otros factores. Para conseguir que no duelan los pies en el embarazo, Guiainfantil.com te da las claves ideales para caminar sin molestias si estás embarazada. 

5 remedios para que no duelan los pies en el embarazo 

 El dolor de pies en el embarazo

1. Adiós al tacón. Para muchas mujeres no suponen un problema, pero para otras sí. Los zapatos de tacón dificultan mucho la vida de la embarazada, y son muchas las razones para no llevarlos. La primera de ellas es que la hinchazón general del cuerpo también llega a los pies, y este tipo de calzado suele ser estrecho, por lo que contribuirá al dolor general de la planta del pie. Tampoco es recomendable porque la altura puede hacer que el dolor también pase a la espalda y aumente la sensación de fatiga. 

2. Calzado cómodo. Llevar un zapato plano no es sinónimo de comodidad. Muchos zapatos planos pueden acabar siendo igual de dolorosos que unos de tacón si los materiales no son los adecuados. En el embarazo es conveniente invertir en zapatos de calidad, que no hagan que los pies se irriten por el calor que provocaría el plástico, algo que causaría rozaduras muy dolorosas. También es necesario que aunque no tengan tacón sí lleven unos centímetros de suela, lo que reducirá el impacto de la hinchazón de los pies y bajará la carga de la espalda. 

3. Masajes. Para terminar con el dolor de pies, la mejor solución son los masajes. Se pueden llevar a cabo con aceites esenciales o cremas hidratantes para que resbalen los dedos, la circulación se restablece y el dolor se calma. Si la barriga de embarazada dificulta este proceso de masajear a una misma los pies, entonces es mejor pedir ayuda a una persona de confianza o acudir a un centro profesional donde puedan hacer un masaje de pies que los deje como nuevos. 

4. Baños de agua fría. No se trata de meter todo el cuerpo, sino de intentar reducir la sensación de dolor introduciendo los pies en agua a baja temperatura, en la bañera, en un barreño o en un bidé. Su efecto antiinflamatorio y relajante hará que el dolor de los pies vaya bajando. Es necesario mantenerlo durante unos minutos, para terminar cambiando el agua fría por tibia, y secar los pies con una toalla y pequeños toquecitos para regular la temperatura total. 

5. Pies en el alto. Durante el tiempo que tenga la embarazada libre, la hinchazón y el dolor de pies que conlleva pueden reducirse poniendo los pies a una buena altura, lo que estimulará la circulación. Pueden ponerse en el sofá, sobre unos cojines, o una banqueta. Esto hará que tanto los pies como las piernas descansen de todo el día y también el dolor que se siente en los pies durante el embarazo también disminuya.