La oxitocina en el parto

Qué es y para qué sirve la oxitocina en el parto

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

La oxitocina es la estrella de las hormonas y es que muchos la definen como la hormona del amor. ¿Por qué? Se libera con un beso, una caricia, las relaciones sexuales o incluso comiendo algún alimento como chocolate, hierbabuena o perejil.

Es una hormona tan importante que incluso se emplea como medicamento. Se administra por vía intravenosa y ayuda a provocar, acelerar o inducir el parto e incluso parar una hemorragia.

Cómo interviene la oxitocina en el parto

 La oxitocina durante el parto

Las hormonas son sustancias secretadas por el organismo que viajan desde las glándulas donde se producen hasta las diferentes partes del cuerpo para desencadenar determinados procesos. La oxitocina, en este caso, la produce la glándula pituitaria y, cuando está presente en la sangre, se desencadenan en el cerebro una serie de reacciones positivas en las personas

Durante el trabajo de parto la oxitocina comienza a liberarse de forma espontánea, es tan importante que sin ella no podría producirse el parto. Provoca las contracciones necesarias para que el bebé descienda por el canal del parto. También es necesaria para que el cuello del útero se dilate y el bebé pueda atravesarlo.

Si el parto no avanza como debiera o no se inicia porque la mujer no está produciendo suficiente oxitocina, los médicos suelen recurrir a la oxitocina sintética para poder acelerar el proceso. De esta manera pueden inducir el parto. En estos casos, la oxitocina se aplica por vía intravenosa y llega directamente al torrente sanguíneo. En tan sólo tres minutos, que es el tiempo que sobrevive en sangre, es capaz de provocar cambios fundamentales para que el parto se desencadene.

También se emplea tras el parto para controlar una posible hemorragia interna o las que pueden producirse si el parto se realiza por cesárea.