La educación aumenta la felicidad de los niños

A todos nos preocupa la felicidad de nuestros niños y creo que los padres somos los principales implicados a la hora de generar este sentimiento positivo en nuestros hijos con nuestra dedicación, la educación y el afecto que les damos cada día. Pero, ¿de qué depende la felicidad, qué es lo que nos hace ser más o menos felices? UNICEF revela que la educación aumenta la felicidad de los niños.

Cómo educar a niños felices

La educación hace niños más felices

Aunque es posible que la felicidad no sea un asunto de estadísticas porque se trata de una percepción subjetiva de cada uno, me parece importante resaltar un estudio publicado por UNICEF sobre la felicidad de los niños en los países ricos. Es interesante porque analiza qué aspectos son más importantes como detonadores de la felicidad de los niños.

Los aspectos que el estudio considera relevantes son el bienestar material, la salud y la seguridad, el bienestar educativo, las relaciones familiares y entre iguales, y el bienestar subjetivo, es decir, la percepción de los propios niños. Sin embargo, mi experiencia con mis propios hijos me dice que, al final, lo que importa para poder ver la felicidad en sus ojos y palparla en el centro de sus emociones depende de que tenga tiempo para adoptar la disposición de ponerme a su altura para realizar cualquier tipo de actividad, de que juguemos a las cosas que a ellos les gustan, de que me deje querer y de que les ofrezca la posibilidad de recibir afecto. Saberse acogidos y contar con alguien que les ama y les cuida, y que les hace valorarse a sí mismos para confiar en sus posibilidades, eleva su autoestima y les hace más felices.

La educación da la felicidad

Y es que la educación produce mayor felicidad y satisfacción personal que el dinero, según explica la Encuesta de Bienestar Global aplicada por Gallup en países de todo el mundo, que acaba de publicarse. Mientras que en los países en vías de desarrollo ganar en bienestar material y en recursos económicos era una de la principales razones que hacían subir el índice de felicidad en la sociedad, en los países desarrollados, que ya cuentan con ese bienestar y garantías económicas favorables, la educación gana terreno y es lo que debemos alimentar precisamente entre nuestros hijos.

A pesar de que la encuesta global de Gallup evidencia que los niveles de satisfacción están altamente relacionados con los ingresos de las personas que responden las preguntas, también es cierto la educación juega un papel fundamental en la ecuación. Mayor nivel de educación equivale a mayores ingresos y a mayor satisfacción con la vida presente y mejores expectativas sobre el futuro, demostrando que la educación es mejor factor de felicidad que los ingresos económicos. La encuesta también recoge los resultados en el ranking de prosperidad que relaciona los mayores índices de felicidad con la mayor cantidad de años de escolaridad promedio de cada país.

Marisol Nuevo