Ayuda a tu hijo a nacer, aprende las respiraciones del parto

Proporcionar a tu bebé, durante la gestación, la cantidad suficiente de oxígeno es fundamental para su supervivencia, pero además si le oxigenas bien durante el trabajo de parto y en el expulsivo, le ayudarás a nacer. En los cursos de preparación al parto y de educación maternal, nos enseñan a respirar durante el parto.

Durante el embarazo, mi matrona mi insistía en que aprendiera a respirar y me enseñó en la práctica los distintos tipos de respiración para cada fase del parto, ya que no se puede respirar de la misma forma al inicio del trabajo de parto que al final.

Oxígeno para tu bebé, bienestar durante el parto

Respiraciones durante el parto

En la práctica, cuando estaba agobiada por los dolores, sentí la necesidad de empezar a realizar las respiraciones como me había enseñado, pero aturdida por la intensidad de las contracciones empecé a realizar las respiraciones de forma arrítmica. Fue entonces cuando la matrona que me atendía me indicó, en función del momento del parto en el que me encontraba, cuáles debía poner en práctica en cada fase.

Aunque creas que en ese momento no te vas a acordar de cómo se hace cada una de las respiraciones, te aseguro que es como montar en bicicleta, no se olvidan y además, no sólo conseguirás oxigenar adecuadamente a tu bebépara ayudarle a nacer, sino que además te ayudarán a relajarte, porque aunque no calman el dolor, ayudan a llevar tu mente hacia otro lado y a estar más tranquila entre contracción y contracción.

Por cierto, como nunca viene mal hacer un repaso, cuando empiezan las contracciones el ritmo respiratorio más adecuado consiste en inspirar suavemente por la nariz y espirar con calma. A medida que aumenta la intensidad de las contracciones inspira pequeñas cantidades de aire y expúlsalo por la boca, o toma una buena cantidad por la nariz y exhala dosificándolo en cuatro tiempos por la boca. Hacia el final del trabajo de parto, cuando las contracciones son más fuertes es el momento de realizar las respiraciones torácicas rápidas para controlar el dolor y enviar mucho oxígeno al bebé: toma aire en un tiempo y expúlsalo por la boca en otro. En esta fase es posible que sientas ganas de empujar, pero si la matrona no te da permiso porque todavía no has dilatado lo suficiente, respira soltando el aire con un soplido prolongado o usa el jadeo.

Ten en cuanta que no te conviene abusar de esta respiración porque agota y te puedes marear. Una vez en el paritorio, cuando llega el momento de la expulsión, llena los pulmones de aire al máximo cuando empieces a sentir la contracción y empuja mientras expulsas el aire. Después, procura relajarte y respirar lenta y profundamente antes de la siguiente contracción. Cada vez que inhalas y espiras, ofreces a tu bebé el oxígeno, algo fundamental para su bienestar durante el parto. Respira bien, ayudarás a tu hijo a nacer.

Marisol Nuevo.