El tabaco. Doble peligro durante el embarazo

Los hijos de madres fumadoras suelen ser más inquietos, nerviosos, irritables, y más difíciles de consolar y atender, tal como sucede con los bebés de madres adictas a la cocaína o la heroína. La afirmación podría parecer un poco exagerada pero está avalada por la experiencia de Karen L. Law, autora de un estudio acerca del comportamiento de los hijos de gestantes fumadoras en las primeras 48 horas de vida.

La salud de los bebés de madres fumadoras

Los peligros del tabaco para la mujer embarazada y el bebé

La investigación fue divulgada por la revista norteamericana, Pediatrics. Los investigadores aseguran que una droga legal, como lo es la nicotina, puede tener el mismo efecto tóxico que las drogas ilegales, y que por eso no es extraño verificar que cuando los bebés de las madres fumadoras se separan del útero materno, en algunos casos muestran el cuadro de abstinencia propio de los drogadictos.

Sin embargo, y más allá de los casos extremos, de un modo general los bebés de las fumadoras tienen grandes probabilidades de nacer bajos de peso (el rango de lo normal puede estar entre los 2 500 y los 3 000 gramos) o prematuros, circunstancias que comprometen su salud a corto, mediano y largo plazo. La dificultad que tienen muchas madres para abandonar el hábito tiene, en este caso, el estímulo de proteger a su futuro bebé y la esperanza de tener un hijo sano con buen desarrollo intelectual.

Si estás embarazada, no esperes, comienza a dejar el cigarro hoy mismo. Ser fumadora pasiva es igualmente peligroso, así que tampoco permitas que fumen en tu presencia y por último, si consigues mantenerte alejada del cigarro durante la gestación, intenta decir adiós a este vicio de una vez y para siempre, por tu bien y el de tus hijos.

Esperanza Díaz. Redactora de GuiaInfantil.com