Afrontar la vuelta al colegio con buena alimentación

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Tras las vacaciones, se inicia la cuesta arriba hacia la rutina, la organización, los compromisos, gastos... y parece ser que todo nos requiere más arranque. Para que la vuelta de las vacaciones no se convierta en un obstáculo, es necesario afrontar a todo con energía y actitud positiva. La alimentación, en este caso, juega un papel importante.

Siguiendo los consejos de 5 al día, les ofrecemos algunas ideas y trucos para llevar todo con más ligereza, empezando por la organización, la lista de compras, y la vuelta a la alimentación adecuada y a las actividades.

Volver a la alimentación adecuada

Niño sonriendo en la mesa con comida

Lo primero que se recomienda es que hagamos una incorporación a las actividades, trabajo y colegio, de forma paulatina. Es aconsejable que volvamos de las vacaciones con unos días de antelación para poder ir organizando sin prisas el regreso a la cotidianeidad. La salud es una prioridad. Si durante las vacaciones hemos cometido excesos alimentarios y hemos dejado de hacer ejercicios físicos, es importante que volvamos a recuperar los hábitos saludables lo antes posible.

Qué deben comer los niños

- Hagan una lista de compras concentrándose principalmente en los productos de temporada, son más sanos y más económicos. Comparen precios y no se dejen llevar por la 'compra compulsiva'.

- Es importante que toda la familia haga al menos unas cinco tomas diarias de alimentación, y que los niños, principalmente, consuman al menos 5 raciones entre frutas, hortalizas y verduras en las comidas. Para regatear el cansancio y el desánimo que suelen achacar a los que vuelven de las vacaciones, y problemas como la obesidad infantil, la clave está en una alimentación variada. El aporte de vitaminas del grupo B contribuye al buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

- Las verduras de hojas verdes como la col, repollo, lechuga o judías verdes, son fuente de ácido fólico; los pimientos, espárragos y los alimentos integrales, aportan vitamina B1 o tiamina, vital en la transmisión de señales en el tejido nervioso.

- Las carnes, pescado y huevos, además de frutos y frutas secas, aguacate o plátano, aportan triptófano, sustancia precursora de la serotonina, que interviene en la estabilidad emocional.

- Se debe evitar el consumo de café, té, los refrescos de cafeína u otros estimulantes.