Qué hacer para que la lectura sea una actividad deseable a los niños

Todos o casi todos sabemos lo bueno que es leer o disfrutar de un buen libro y lectura. Pero, ¿cómo podemos inculcar en nuestros hijos el hábito de leer? Creo que lo primero que tenemos que considerar es que 'a cocinar se aprende cocinando', es decir, si queremos que nuestros hijos desarrollen el hábito de leer, tenemos que hacerles dedicar ratitos a estar leyendo y leer, siempre que sea posible, un cuento a ellos.

El niño aprende a leer

NIña lee con madre

La lectura debe ser una actividad más, si no diaria al menos sí semanal; si nuestro hijo percibe el ponerse delante de un libro como un momento extraordinario o asociado al estudio, tendrá problemas para aceptarlo con alegría y normalidad. Leer en el ambiente adecuado influye; una habitación tranquila, una biblioteca, el salón o la cocina, en silencio o con música suave, evitan distracciones e invitan a la lectura.

Hacerlo también con otras personas, estimulando la capacidad de imitación de los niños, es siempre una buena idea: los papás, los hermanos, algún amigo con el que pueden pasar un rato de lectura. A mis hijos les encanta comentar sobre lo que leen o lo que ven en los dibujos de sus cuentos, si todavía no saben leer. Las ilustraciones son estimulantes para ellos y les gusta compartirlas con los demás.

Ideas para que los niños lean

Seleccionar libros adecuados es también importante. Siempre se incide en que no ofrezcamos a los pequeños libros con demasiadas letras, o muy pequeñas; aunque he comprobado que los peques no se sienten atraídos durante mucho tiempo por los libros demasiado facilones. Las imágenes son un estímulo directo y fácil para ellos (literalmente "entran por los ojos"), pero nada como la letra escrita para estimular su imaginación. Es cuando realmente se lo imaginan.

La lectura debe ser una actividad deseable. Leyendo se aprenden cosas nuevas, se llega a países lejanos, se cruzan las distancias de la Historia o del Universo. También puede presentarse la lectura como momento de ocio sencillo y rápido: ojear un libro ayuda a los niños a relajarse, a hacer volar su imaginación mientras su cuerpo cansadito tiene un respiro de juegos más movidos. Es un excelente preludio para un sueñecito. Una visita a una Biblioteca o librería especializada puede ser un gran aliado para nosotros. Allí, los niños podrán encontrar todo tipo de libros, un ambiente tranquilo, y compartir el placer de leer y de explorar cada libro, con otros niños. Un momento realmente estimulante para ellos.

Mirna Santos. Redactora de GuiaInfantil.com