Juego de memoria táctil que reta a los niños a encontrar parejas sin mirar

Un juego casero de memory por texturas pensado para niños de 3 y 4 años

Guiomar Toledano
Guiomar Toledano Maestra de Educación Infantil

Seguro que en más de una ocasión en vuestra infancia habéis jugado al juego memory, que consiste en emparejar varias cartas, fichas u objetos, etc. atendiendo a unas características que hacen que sean iguales. En Guiainfantil.com te proponemos preparar un juego de memoria táctil, en el que los niños tendrán que hacer parejas sin ver, tocando las texturas de las tarjetas.

Este es un juego de toda la vida que hoy en día sigue triunfando entre los más pequeños, los adultos y, además, está muy recomendado para las personas mayores. La memoria hay que entrenarla, trabajarla para que siempre esté activa y gracias a este sencillo juego lo conseguiremos. Hay diferentes juegos de memory, siendo los más comunes los visuales y los táctiles. Nosotros nos centraremos en estos últimos, elaborando un memory con el que potenciar el sentido del tacto.

Cómo hacer este juego de memoria táctil para niños

Materiales:

  • Cartulina
  • Tijeras
  • Macarrones
  • Limpiapipas
  • Fieltro
  • Papel pinocho
  • Pompones
  • Algodón
  • Goma eva
  • Cola
  • Espumillón
  • Antifaz

Materiales para hacer este juego casero de memoria para los niños

Esta es una actividad enfocada para niños y niñas de a partir de 3 o 4 años, los cuales ya pueden expresar de manera verbal sus pensamientos y tienen de antemano unos conocimientos sobre las características de ciertas texturas, es decir, identifican algo suave o rugoso.

Además de los materiales que te hemos propuesto anteriormente, podéis utilizar otros que tengáis por casa. Lo único que debéis tener en cuenta es que sean de diferentes texturas: papel de aluminio, legumbres, esponjas, estropajos...

Y siguiendo estos sencillos 4 pasos podemos llevar a cabo nuestra actividad:

1. Recopilamos los materiales que queremos utilizar, intentando buscar diferentes tipos de texturas: suaves, ásperas, sonoras, sordas, etc.

2. Recortamos la cartulina en tarjetas, del tamaño que deseemos, pero todas deben ser de las mismas dimensiones.

3. Con ayuda de la cola, se pegan los materiales a la cartulina. Recuerda que tienes que hacer dos tarjetas con cada textura, para que haya parejas.

Un juego de memoria táctil para los niños

Para jugar a este juego solo debemos colocar todas las tarjetas que hemos preparado sobre una mesa. Las podemos poner boca abajo para que el niño tenga que darles la vuelta o directamente boca arriba para que solo tenga que tocarlas. Le ponemos un antifaz al pequeño participante del juego y... ¡a jugar! ¿Cuántas parejas conseguirá encontrar?

Este juego admite algunas variantes. Por ejemplo, también podemos poner los materiales sobre tapones de garrafas y meterlos en un saco, en el cual el niño o niña deberá de meter la mano e ir tocando cada tapón.

Juego de texturas para los niños

¿Qué beneficios aporta a los niños esta actividad?

Con este sencillo juego los niños y niñas obtendrán múltiples beneficios, entre los más importantes destacamos la concentración, estimulación de la memoria a corto y largo plazo, la atención y el desarrollo del sentido del tacto.

- Conseguimos también mantener activo el cerebro durante un largo periodo de tiempo potenciando el razonamiento y las habilidades cognitivas. De esta manera estamos desarrollándolo y entrenándolo, para prevenir enfermedades y conseguir un buen funcionamiento en el futuro.

- Es un juego el cual nos permite jugar de manera individual o colectiva, de esta última forma el niño o niña aprenderá a respetar unas determinadas normas y a respetar el turno fomentando así la paciencia y aceptación de normas. Si a esto añadimos un reloj de arena, aumentamos la rapidez de pensamiento en las respuestas.

- Como siempre no solo buscamos una manera de entretener a los menores, sino que siempre hay que buscar el lado pedagógico a las actividades y que favorezcan el desarrollo psicomotriz y madurativo del niño y niña.

Muchas veces solo hay que echarle imaginación y mirar los objetos que nos rodean con otros ojos y podremos sacarles más usos de los que nos pensamos. Con cosas cotidianas podemos fabricar nuestros propios juegos y pasar tardes entretenidas con nuestros hijos e hijas y alejarlos de las pantallas y la pasividad.