9 divertidos juegos cooperativos con niños para trabajar en equipo

Las actividades colaborativas permiten enseñar a los niños valores como la cooperación

Virginia Vicente Pascual

Los juegos cooperativos con niños son aquellos en los que prima la diversión en equipo sobre la competición. Suelen ser juegos en los que los niños se organizan en grupo o en dos equipos grandes. Lo más importante es la participación, siendo el resultado final lo de menos.

Este tipo de actividades colaborativas fomentan la ayuda, la empatía, la organización, la coordinación, la resolución de conflictos, la toma de decisiones y evitan las frustraciones de la derrota, haciendo que los niños no se sienten presionados por ganar. 

En los juegos cooperativos con niños, ¡la diversión está asegurada! 

juegos cooperativos para niños

En Guíainfantil.com hemos elaborado una lista con los mejores juegos cooperativos con niños para realizar a cualquier hora del día. ¡Empezamos! 

1. La cadena o el rescate
El juego comienza con dos niños cogidos de la mano, que son los dos primeros eslabones de la cadena. Tendrán que ir tocando al resto de niños para unirlos a la cadena. Los niños intentarán huir. Si un niño es tocado deberá cogerle la mano a los que están en la cadena y así irán alargándola.

Cuando pillan al último jugador se termina la ronda y la nueva partida comenzará con los dos primeros jugadores que fueron tocados en la primera.

2. El globo
Los jugadores lanzarán un globo inflado al aire. El globo no puede tocar el suelo, así que hay que ir dándole toques entre todos, evitando así que se caiga.

3. El paracaídas
Con el paracaídas se puede jugar a muchos juegos. Uno de ellos es, por ejemplo, el juego de la canasta en el que los niños deben agarrar el paracaídas con dos manos alrededor de su contorno.

Se coloca una pelota encima del paracaídas. Hay que tener en cuenta que la pelota quepa por el agujero central de la tela. La misión de los niños será hacer canasta entre todos en el agujero moviendo el paracaídas.

4. El escondite inglés
A este seguro que jugabas en tu infancia. ¿A que recuerdas la frase: “Una, dos y tres, al escondite inglés, sin mover las manos ni los pies”?

El que “se la liga” tiene que ponerse mirando a la pared. El resto estarán a unos metros de él en fila. El niño que está contra la pared dirá la frase y se volverá. Mientras pronuncia la frase, los niños tendrán que ir avanzando hacia la pared, pero ¡con cuidado! porque cuando se vuelva el niño de la pared, los demás tendrán que quedarse quietos como estatuas. A quien vea moverse, tendrá que retroceder hasta el punto de partida. ¡Gana el primero que llegue a tocar la pared!

5. Llevando el balón 
Los niños se organizan por parejas. Se selecciona un recorrido con una salida y una meta. Tendrán que llevar un balón entre cada pareja, pero sin tocarlo con las manos. Por ejemplo, espalda con espalda, o lo que se les ocurra. Si el balón se les cae, tendrán que volver a la línea de salida. La pareja que llegue antes a la meta será quien gane el juego.

6. Bote, bote
Hay que hacer un círculo en el suelo con la tiza. Los niños deben coger un bote de refresco vacío o una botella de plástico o de zumo vacía y ponerlo justo en medio del círculo. Harán un sorteo a ver quién se la liga.

Al que le toque, se tiene que poner de espaldas al bote. Otro niño distinto tiene que dar una patada al bote. El que se la liga tiene que ir a por el bote, cogerlo y ponerlo de nuevo en el círculo y gritar "¡BOTE!" en ese momento. Entre que va a coger el bote y lo vuelve a colocar en su sitio, los demás tienen que correr a esconderse.

A partir de ahí el que se la liga tendrá que ir a buscar al resto del grupo. Si ve a alguno de ellos, volverá corriendo al círculo y meterá el pie dentro y gritará: "¡BOTE, BOTE por Carlos!" o cualquiera que sea el nombre del jugador. En este caso Carlos tendrá que salir de su escondite y meterse en el círculo de tiza.

El “cazado” aún no lo tiene todo perdido, porque cualquiera de sus compañeros escondidos puede venir a salvarle, dándole una patada al bote. Si alguien lo consigue, el jugador o jugadores atrapados serán inmediatamente liberados y podrán esconderse otra vez. El que se la liga tendrá que descubrir a todos para que se acabe el juego.

7. Pies quietos
Tienen que jugar al menos tres niños, pero es mejor a partir de cinco. Uno de ellos se la ligará y se tiene que colocar en el centro y tirar la pelota gritando el nombre de uno de los jugadores. Entonces, el jugador nombrado tiene que coger la pelota corriendo y los demás tienen que salir corriendo.

Cuando el jugador tiene la pelota en su poder tiene que gritar: "¡Pies quietos!": En ese momento el resto de los jugadores se tienen que quedar totalmente parados donde estén.

El jugador que tiene la pelota da tres saltos hacia uno de los jugadores; al que le quede más cerca y le tira la pelota. Si le da, el jugador tocado se tiene que apuntar una falta y si no le da, el que se tiene que apuntar la falta es él mismo por no darle. A la tercera falta el jugador que sea se elimina. El juego acaba cuando se ha eliminado a todo el mundo y solo queda un jugador.

8. Carrera de sacos
Los jugadores tienen que meter las dos piernas en los sacos y sujetarlos con las manos. Empieza la carrera como cualquier carrera normal. Los participantes deben llegar a la meta dando saltos en los sacos. No está permitido agarrar ni empujar a los demás participantes. ¡Gana quien llega antes a la meta!

Hay una variante muy divertida de las carreras de sacos que es por parejas. Los jugadores hacen parejas y se les ata unidos los tobillos para que tengan dificultades para correr. Los jugadores deben llegar a la meta dando saltos o como puedan avanzar andando, intentando mantenerse coordinados. 

9. El lago encantado
Para jugar a este juego se necesita tiza y aros de plástico. Se delimita un espacio en el suelo en forma de elipse a modo de lago.

Se colocan todos los aros dentro del espacio que se ha convertido en un lago encantado en el que nadie puede tocar el agua (el espacio que hay fuera de los aros). Se colocan los aros atravesando el lago. Ningún niño puede tocar el agua, ya que si alguien cae a él se le congela el corazón. Solo se puede pisar en el interior de los aros, que imitan piedras por las que se cruza el lago.

Si alguien cae al lago, no puede moverse hasta que venga otro jugador y lo salve, deshelando el corazón del compañero dándole un abrazo.

Y tú, ¿qué a qué juegos cooperativos con niños jugabas cuando eras pequeño?