Cómo hacer juegos caseros educativos para niños

Aprende hacer juegos para niños con materiales de reciclaje de casa

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Los juguetes educativos son una estupenda alternativa para que los niños desarrollen habilidades como la destreza, la motricidad fina, aprendan los colores, las letras, etc. Pero no hace falta dejarse el sueldo del mes en juguetes carísimos que terminarán en un cajón olvidados en cuanto el niño suba al siguiente escalón de aprendizaje.

Con un poco de tiempo e imaginación puedes hacerlos tú mismo sin necesidad de gastar dinero, y además cuidando del medio ambiente.

Te enseñamos cómo hacer los juegos educativos más imprescindibles reciclando materiales que todos tenemos en casa.

Aprende a hacer juegos caseros educativos para los niños

Aprende a hacer juegos caseros educativos para los niños

1- Aprender las letras con tapones

Juego para niños con tapones

Crea tu propio abecedario con tapones de plástico para que tu hijo aprenda las letras de manera divertida.

Solo tienes que guardar los tapones de plástico de las botellas, y comprar unas láminas con pegatinas de letras, pero si no las tienes, no te preocupes, porque puedes dibujarlas en una cartulina y pegarlas, o pintarlas con un rotulador indeleble (que no se borra).

El juego consiste en colocar todas las letras encima de la mesa e ir pidiendo al niño que busque una determinada letra, por ejemplo la “E”, hasta que aprenda todas las letras. Podemos hacerlo primero con las letras mayúsculas y luego con las minúsculas.

Más adelante, cuando empiece a escribir, podrá formar palabras, e incluso frases

Una variante de este juego es crear el abecedario en los tapones pero recortando las letras en goma eva. Así podremos usarlas a modo de tampones mojándolos en tinta para escribir en una hoja, a modo de imprenta casera.

¡Importante: hay que hacer las letras del revés para que al imprimirlas en un papel salgan del derecho!

2- Juego memory o de encontrar parejas con chapas de refresco

Juego del mémory con chapas

Un clásico de los juegos infantiles. Se trata de encontrar la pareja de una imagen entre varias imágenes que colocamos boca abajo. Iremos levantando de dos en dos las imágenes, si forman pareja las retiramos del grupo y nos contamos un punto, sino, se vuelven a poner boca abajo y pasamos al siguiente turno.

Se trata de ejercitar la memoria para acordarnos donde estaba la pareja de las fichas que estamos destapando.

Normalmente este juego se hace con cartas, o con fichas, pero nosotros lo vamos a hacer con las chapas de las botellas.

Durante unos días tendremos que ir mendigando las chapas de los refrescos en los bares, de dos en dos. Cuanto más tengamos más complicado será el juego. Además de que tendremos al niño la mar de entretenido coleccionando chapas diferentes, podremos jugar sabiendo que siempre tendremos fichas de repuesto.

3- Puzzles con cajas de cartón

Puzzles con cartón para niños

A casi todos los niños les encantan los puzzles, además son un buen juego para incentivar la memoria visual de los niños, y la concentración. Lo cierto, es que cuando el niño se ha hecho el puzzle tres veces ya se lo sabe de memoria y deja de interesarle. Así que vamos a crear nuestros propios puzzles gratuitos, así podremos modernizarlos siempre que queramos.

Cojeremos las cajas de cartón de las galletas o de lo que encontremos por casa. Debe tener el tamaño al menos de una lámina de dibujo.

Elegiremos un dibujo cualquiera, puede ser las láminas de colorear de los niños, un dibujo que haya hecho el niño, o uno que hayamos impreso, y lo pegaremos en una parte del cartón. A continuación pintaremos a lápiz, en la parte posterior del cartón, tantas rayas como piezas queramos que tenga el puzzle. Cuanto más rayas hagamos, más pequeñas serán las piezas; después cortaremos con un cutter (con las tijeras no queda un corte tan limpio) por las rayas.

Si queremos facilitar al niño el puzzle, sólo tenemos que enumerar las piezas, antes de cortarlas, por el orden de posición que ocupan.

Una idea es hacerlo con mapas de geografía, así los niños más mayores podrán aprenderse el mundo divirtiéndose.

4- Aprender los colores y las formas geométricas

Juego de las formas con cartón

Cuando el niño tiene alrededor de dos años puede empezar a aprender los colores y las formas geométricas. Para ello pintaremos en un trozo de cartón el contorno de varias formas geométricas, de dos en dos, pero con colores diferentes.

A continuación, en otro cartón, recortaremos esas mismas formas geométricas, pintadas con los mismos colores que tienen en el cartón principal.

Se trata de que el niño coloque las diferentes formas encima para ver si encajan, pero también con los colores correctos.

5- Teatro de sombras

Teatro de sombras para niños

El teatro de marionetas es uno de los espectáculos que más éxito tiene entre los niños. Se pueden hacer marionetas con casi cualquier cosa: calcetines, con fregonas, o con cacerolas, pero nosotros vamos a hacerlas con cartón, y van a ser parte de nuestro elenco de actores en un teatro de sombras.

Podemos crear nuestros propios personajes, o hacer los personajes de los cuentos. Yo he hecho los cuentos de los Los tres cerditos y de Caperucita Roja, que son los que más le gustan a mis hijas.

Se trata simplemente de dibujar, en un cartón o cartulina, la silueta de los personajes, recortarlas y pegarlas un palo de helado o una pajita en la parte posterior.

A continuación, las acercamos a una pared lisa de color, apagamos la luz y le pedimos al niño que encienda una linterna detrás de nosotros. En la pared se dibujará la sombra de nuestros personajes y podremos contar el cuento haciéndoles participar en él.

De esta manera estaremos enseñando al niño que es mucho más divertido crear nuestros propios juguetes que comprarlos.

Que casi cualquier cosa que tenemos en casa puede ser convertida en una forma de juego: una escoba en caballo, una caja grande en un cohete que nos lleve a la luna, o una sábana en una tienda de un jefe indio.

Y que no es necesario gastar dinero para ser feliz y educar a nuestros hijos. Solo es necesario tiempo y ganas de aprender.