Cuándo pasar al niño de la cuna a la cama

¿Hay alguna etapa más adecuada para cambiar la cuna por la cama? Esto de pasar de la cuna a la cama es algo que, en ocasiones, se improvisa, cada familia lo hace cuando le parece o cuando se siente obligada a ello. Hay pequeños que son desprovistos de su cuna y pasan a la cama de mayor pasado escasamente el año y otros que permanecen en ella hasta que casi no pueden rebullirse.

Bebé: el paso de la cuna a la cama

Cuándo pasar al bebé a la cama

La posible llegada de un hermanito acelera que el mayor (por pequeño que sea) tenga que ir acostumbrándose a una cama para gigantes, recuerdo que a mí me pasó exactamente eso, no quería comprar otra cuna, así que mi hijo mayor pasó a la cama con año y medio y el pobre acababa siempre durmiendo hecho un ovillo a lo ancho, con su cuerpecito pegado a la almohada. ¡El pobre quedaba perdido en ese gran colchón! Una conocida mía, por el contrario, mantiene a su hijo pequeño de 4 años en la cuna porque no dispone de espacio en la habitación para una cama grande.

Pese a estas motivaciones que aceleran o retrasan la decisión, sí existe un momento adecuado para cambiar a nuestro hijo, éste se produce cuando por su desarrollo, el niño empieza a estar llamado a tener una mayor independencia. Creo que a partir de los dos años es un buen momento, ya que el niño en esta etapa adquiere una mayor movilidad y no duda en saltar barrotes para librarse de posibles impedimentos. Por otro lado, a partir de esta edad, es cuando el niño comienza a controlar esfínteres por lo que necesitará poder salir cómodamente de su cama para empezar a ir al baño solito y también a partir de los dos a tres años es cuando puede surgir en ellos la inquietud por dormir en una cama como sus hermanos más mayores.

La cuna para muchos niños supone un lugar asociado al confort y seguridad, la cuna es la guarida donde se está calentito, apretadito como en la barriga de mamá, para éstos pequeños a los que les cueste más dar el paso, conviene que les expliquemos las causas del cambio y les estimulemos, haciéndoles partícipes en la elección de la nueva camita, a desmontar la cuna o en trasladar a su nueva camita de mayores su muñeco o mantita favorita. La nueva cama debe ser acogedora para el niño, y cumplir algunos requisitos para su seguridad como una barandilla lateral, diseño sencillo y seguro, colchón y altura adecuados para su edad y que no presentes bordes o aristas cortantes.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com