Un parto vivido con confianza, naturalidad y tranquilidad

Actualmente, ya vemos asomar por el horizonte unos leves rayos de cordura a la hora de tratar a la mujer parturienta. Hoy día ya es posible tener un parto más natural en algunos hospitales, al igual que ya venía ocurriendo en los centros alternativos de alumbramiento.

El embarazo se va tratando como lo que es, un hecho natural, que en la mayoría de los casos no necesita de ningún procedimiento médico.

Un parto sin prisas y sin temores

madre con recién nacido

La mayoría de las mujeres que hemos pasado por la experiencia de traer un hijo al mundo, hemos sido sometidas a una serie de protocolos hospitalarios que nos han anulado casi por completo, nos han llenado de miedos y nos han restado protagonismo. Al primer síntoma, nos explorado, nos han roto la bolsa, nos han llevado a la sala de dilatación de un hospital, hemos tenido que estar postradas en una cama, conectadas al monitor fetal, nos han puesto goteo para acelerar las contracciones, nos han realizado una episiotomía,… ¡nada parecía depender de nosotras!

Todo lo que nos rodea parece bajo control y seguro, mientras nosotras estamos llenas de inseguridades. Cuando una futura madre solicita un parto natural, no debería considerarse como algo reservado para unas pocas privilegiadas, una excentricidad o una falta de responsabilidad por su parte, ya que cabe la posibilidad de algún imprevisto o riesgo. No pretende ser valiente, sino considerar el trabajo del parto y el alumbramiento como un hecho natural y no como una intervención médica.

Os invitamos a ver un vídeo que seguramente, al igual que yo, miraréis con sana envidia, por la suerte que tuvieron mamá y bebé de haber vivido, tranquilamente y sin temores, un parto natural como si estuvieras en tu propia casa, sin prisas, ni sondas, ni cables, ni medicación, ni posturas antinaturales..., haciendo caso a nuestro dictado natural: dilatar de pie, respetar la espera, expresar nuestra emociones, compartir con nuestra familia la acogida del nuevo miembro.

No se trata de renunciar a los cuidados médicos, sino poder vivir un parto con confianza, como una experiencia individual y única que no se da todos los días.

Vídeo de un parto vivido confianza y seguridad


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