Padres adictos a las nuevas tecnologías

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

Si los padres somos un espejo para los niños, ¿qué les estamos mostrando? Hace unos días comía con mis hijos en un restaurante y de pronto llegó una familia. Los dos padres con sus dos hijos se sentaron en la mesa de al lado. Acto seguido, los padres sacaron su móvil y comenzaron a jugar con él. Los niños gritaban, se subían a la silla, tiraban la servilleta al suelo. No consiguieron llamar su atención. Durante 30 largos minutos, sus padres navegaban abstraídos por la red, ajenos a lo que pasaba con sus hijos. 

La adicción de los padres a las nuevas tecnologías afecta a los niños

padres con el movil y niña jugando sola

Me entristeció ver esa escena. Me imaginé el día a día de esos niños, que gritaban desesperados por conseguir unos minutos de charla con sus padres. Y me hizo pensar. ¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijo? ¿Hasta dónde puede llevarnos la locura por permanecer conectados a las redes las 24 horas del día? 

Hay algo que nunca nos van a poder devolver: el tiempo que perdimos mientras nuestros hijos crecían. Sus risas, sus juegos, sus frases ingenuas. De repente ellos crecen y no hay marcha atrás. Serán entonces los hijos quienes ignoren a los padres y los padres quienes intenten llamar la atención de los hijos. Serán ellos, nuestros hijos, quienes se conecten a las redes y se aíslen del mundo. Tal y como vieron que hacían sus padres. Y no hace falta que pase mucho tiempo. Cada vez es más normal ver a niños pequeños con un smartphone en la mano.

Se calcula que una de cada 1000 personas tienen dependencia del móvil y la mitad de los menores de 17 años aseguran que necesitan el celular para su día a día. Se acuestan con él y se levantan con él. Con este panorama, ¿cómo será el futuro de nuestros hijos? ¿Cómo se relacionarán con los demás? Y lo que más nos preocupa a los padres: ¿cómo se relacionarán con nosotros?