8 preguntas clave para saber si tu hijo tiene adicción a las pantallas

Cómo saber si un niño tiene demasiada dependencia de videojuegos y tablets

Si te preguntaran... ¿sabrías detectar en tu hijo una adicción a los videojuegos?, puede que respondas: ¡claro! Si te preguntaran... ¿y cómo?, seguramente responderías... ¡pues por el tiempo que le dedique a ellos! Y ahí está el error. Tendemos a pensar que la adicción de los niños a las pantallas está relacionado con el tiempo que pasan delante de ellas, y olvidamos que nosotros, nuestra generación (ahora padres), pasábamos horas y horas delante de la televisión (cuando todavía no teníamos tantas pantallas, claro), y que ahora como padres dedicamos más de dos horas al día a tablet y smartphone.

Pero entonces, ¿cómo saber si el tiempo que mi hijo pasa delante de las pantallas le está generando una adicción? De esta forma: descubre el truco para saber si tu hijo tiene adicción a los videojuegos o a la tablet. Estas son las 8 preguntas clave para saber si tu hijo tiene adicción a las pantallas.

Estas son las 8 preguntas clave para saber si tu hijo tiene adicción a las pantallas

Adicción a las pantallas

El truco para saber si un niño siente demasiada dependencia por las pantallas lo encontramos en un reciente estudio elaborado por La Asociación Americana de Psicología (Apa-Psycnet) en donde se destacan ciertos signos de alerta que los padres deben tener en cuenta. Lo importante es detectarlos a tiempo. Lo sabremos contestando a estas preguntas (los psicólogos que realizaron el estudio se las plantearon a más de 200 padres y madres): 

1. ¿Ha perdido su hijo el interés por actividades que no sean pantallas?

2. ¿Tienen problemas para dejar de jugar o consultar el móvil?

3. ¿Está pensando en su actividad preferida (videojuegos, tablet...) todo el tiempo?

4. ¿Es lo único que los pone de buen humor y se enoja de forma irracional cuando se ve obligados a apagar o desconectar?

5. ¿Su uso aumenta con el tiempo?

6. ¿Se escabullen o miente para usar pantallas?

7. ¿Interfiere con las actividades familiares?

8. ¿Causa problemas para otros miembros de la familia?

A todo esto debes añadir el tiempo que tu hijo pasa delante de las pantallas a la semana (o al día). Es válido para niños entre 4 y 11 años.

Para saber qué nivel de dependencia tiene tu hijo por tablet o videojuegos, suma las respuestas afirmativas y valora también el tiempo que tu hijo pasa delante de las pantallas. A partir de ahí reflexiona sobre la dependencia de tu hijo con tablet, smartphone o videojuegos. Si respondes sí a todas las preguntas, es evidente que tu hijo tiene un claro problema de dependencia. 

¿Es o no es una adicción la dependencia de los niños a las pantallas?

Sin embargo, este mismo estudio pone en duda la palabra 'adicción a las pantallas'. Aseguran que no está claro que esto sea una adicción, como sí lo son muchas otras que generan riesgos en la salud física y psicológica de la persona. El alcohol, el tabaco, la droga, crea adicción, por ciertos ingredientes que generan en el cuerpo una necesidad imperiosa de volver a consumirlos. Pero.... ¿los videojuegos? ¿Las pantallas? No es algo que se consuma de forma física. No son ingredientes que entran en contacto con nuestro cerebro. Es tal vez una dependencia 'emocional', no física. 

Dentro de este estudio, los psicólogos entrecomillan la palabra 'adicción'. En otras ocasiones prefieren utilizar el término 'uso problemático', en la medida en el que esa dependencia puede afectar sobre todo a la conducta del niño y a su relación con los demás.

Sea adicción o uso problemático, recuerda que a partir de 2018, la adicción o dependencia a los videojuegos pasa a catalogarse como enfermedad según la Organización Mundial de la Salud, quien ya se ha encargado de modificar su lista de enfermedades para acoger a esta reciente problema que puede llegar a afectar a un niño o adolescente a nivel emocional, de la conducta y psicológico (e incluso, en casos más severos, físicos).

Y recuerda que los videojuegos y las nuevas tecnologías no son malos: solo lo es el uso incorrecto que se hacen de ellos. Estas preguntas, por cierto, también serían válidas para los padres