Problemas para amamantar al bebé

Las mamás que elegimos la lactancia materna, tenemos que saber que no todo es un camino de rosas, sino que pueden existir algunos problemas o inconvenientes en el proceso de establecimiento de la lactancia. Pero esto se debe en la mayoría de los casos sólo a la inexperiencia, y en la mayor parte de las veces, esos pequeños problemas  tienen fácil solución

Problemas con la lactancia que no exigen la retirada del pecho al bebé

bebé mamando

Juan Casado, médico jefe de pediatría de Hospital Niño Jesús, autor de El gran libro de pediatría expone alguno de los problemas más comunes, haciendo hincapié en la resolución, para que podamos seguir amamantando a nuestro hijo como la mejor de las opciones. Según el doctor Casado, ante la presencia de los siguientes problemas, no está indicada la retirada de la lactancia:

- Dolor durante la tetada: Durante los primeros días de la lactancia puede que nos resulte doloroso dar el pecho, pero esto es bastante normal. Es fácil sentir estas molestias ya que nuestra falta de práctica puede producirnos grietas o incluso coger alguna infección por hongos. Este dolor desaparecerá antes de la primera semana, aunque si persiste, quizás necesitemos de un tratamiento sencillo que no necesitará del abandono de la lactancia.

- Ingurgitación de las mamas: A partir del tercer día del parto, es frecuente sentir calor, dureza y congestión en los pechos, ya que la producción de leche aumenta rápidamente. A veces, esta congestión dificulta que el bebé se agarre eficazmente al pezón y debemos ayudarle apretando pezón con los dedos, intentando introducir toda la areola en su boca. Esta tensión mamaria es transitoria, irá desapareciendo a lo largo de los días.

- Pezones planos: El bebé puede tener dificultades en agarrar y mantener en su boca el pecho de su madre, cuando esta tiene los pezones planos o pequeños. Si este es el problema, debemos intentar apretar la areola mamaria para que salga el pezón o emplear pezoneras de caucho.

Mastitis: La inflamación de la mama por la obstrucción o falta de drenaje de la mama tampoco es motivo suficiente renunciar a amamantar a tu hijo, aunque finalmente necesites tomar algún antiinflamatorio o antibiótico. Pese al dolor que puedas sentir en el pecho, sentirás alivio aplicando calor local y, especialmente, cuando tu bebé haya vaciado la leche de la mama inflamada.

- No tener suficiente leche: Una de las causas que más lleva al abandono prematuro de la lactancia es la creencia, generalmente errónea, de que no se tiene leche, que está aguada o que es de mala calidad. Curiosamente, la composición de la leche se mantiene incluso ante una malnutrición de la madre. La leche de la madre siempre es adecuada y satisface nutricionalmente al bebé. Hay que tener en cuenta que el bebé no tiene unos horarios estrictos de alimentación, ni que siempre que llora significa que tiene hambre. En una mujer sana, la producción de leche no siempre es la misma, puede disminuir por el nerviosismo, ansiedad o desconfianza. Si se da en el bebé un crecimiento deficiente, puede establecerse una lactancia mixta que permitirá igualmente que tú sigas amamantando a tu bebé y por tanto podrá seguir beneficiándose de los aportes tan extraordinarios de la leche materna.

Patro Gabaldón