Si quieres ser papá, come sano

Cuando tuve a mi primer hijo, nunca se me olvidará la cara de mi suegro cuando mi marido le contaba su experiencia en el paritorio. Le explicaba que había vivido el parto conmigo, me había animado y dado fuerzas durante todo el proceso, que había visto nacer a su bebé al mismo tiempo que yo, que se había emocionado cuando rompió a llorar con fuerza... 

Y es que hace años, la paternidad para un hombre comenzaba cuando veía por primera vez a su bebé, después de haber pasado varias horas nervioso esperando en un pasillo, y le sostenía en los brazos para arrullarle mientras miraba impresionado la nueva vida que había contribuido a crear junto a su pareja.

Un papá 'de estreno'

Padre con bebé

Décadas más tarde, su misión como padre se ha adelantado unos meses y se ha contado con él para participar junto a su pareja durante todo el proceso del embarazo y su asistencia al parto se ha considerado importante para acompañar y sostener emocionalmente a la futura mamá durante su trabajo de parto. Ahora, los científicos han descubierto que los hombres también tienen que cuidarse antes de la concepción como ya lo hacemos nosotras. Los hábitos de vida pueden estar muy relacionados con la calidad seminal, según ha revelado un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Murcia (UMU), que han descubierto que la calidad del semen depende la cantidad de antioxidantes presentes en la dieta de los futuros papás.

El consumo de alimentos como los cítricos, los pimientos o las espinacas y, en general, las frutas y verduras, baja el nivel oxidativo que interviene en la calidad seminal y mejora tanto los parámetros de concentración como la movilidad y morfología de los espermatozoides. Así que si quieres prevenir problemas de fertilidad, come sano. Según el estudio, los hombres que comen mucha carne y lácteos grasos presentan una menor calidad seminal.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com