El cachete y el bofetón no son educativos

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Dar un cachete a un niño es una acción que levanta polémica entre los padres. Muchos son totalmente contrarios a los castigos físicos a los niños mientras que hay quienes creen que no ocurre nada por dar un azote de vez en cuando. 

Psicólogos, pedagogos, políticos y asociaciones de padres salen en defensa de la integridad física del niño todos ellos con un mensaje único: el castigo físico no es educativo, ni siquiera el leve.

Castigo leve a los niños ¿sí o no?

El cachete en la infancia

Pegar un cachete a un niño en un determinado momento e incluso ante una mala acción del menor, sólo responde a una imposibilidad o incapacidad de los padres a gestionar esa mala conducta de otra manera. El cachete o el bofetón sólo humillan y atentan contra la dignidad del niño.

Los castigos físicos eran una práctica muy común en generaciones anteriores cuando se imponía un modelo educativo autoritario e imperativo, sin embargo, hoy en día existe numerosa información y estudios de expertos en psicología y pediatría que indican que levantar la mano a un niño sólo le genera problemas de autoestima, ira, rencor y violencia.

Mientras los psicólogos rechazan de pleno ningún tipo de castigo físico contra el niño, las encuestas realizadas a los padres franceses e ingleses dicen que no creen que pegar un bofetón a un niño sea malo, siempre que sea leve. La prohibición del mismo sería considerado por ellos cómo un ataque a su autoridad ante el niño.

El Consejo de Europa está formado por 47 estados miembros de los cuales 27 han prohibido explícitamente los castigo corporales a los niños, pero siguen siendo permitidos en otros 20 países. En América Latina: Venezuela, Uruguay y Costa Rica fueron los primeros en prohibir estas prácticas tanto en el colegio como en el hogar. Brasil, Honduras, Bolivia y Nicaragua lo hicieron más adelante y Argentina ha sido el último país en incorporar la prohibición en su código penal.

Vídeo de la Fundación por la Infancia

La Fundación por la Infancia de Francia ha difundido este vídeo en el que trata de explicar que un castigo corporal nunca es leve, es decir, ningún bofetón es pequeño.